La OSI Bilbao-Basurto y el Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia han iniciado el lunes la captación de pacientes para un estudio internacional centrado en personas mayores de 65 años con cáncer. La investigación forma parte del proyecto europeo SHAPE y busca mejorar la recuperación funcional tras el alta hospitalaria mediante un programa de ejercicio físico supervisado.
El estudio incluirá a cerca de 100 pacientes oncológicos en Basurto, de un total de 500 a nivel europeo, que presenten fragilidad al alta hospitalaria. La intervención durará 14 semanas e incluirá 26 sesiones supervisadas con ejercicios de fuerza, equilibrio, resistencia y flexibilidad, adaptados a la capacidad de cada participante.
Un programa personalizado para 100 pacientes
Los participantes se dividirán aleatoriamente en dos grupos: uno recibirá el seguimiento habitual tras el alta, mientras que el otro realizará el programa de ejercicio físico adaptado. Se medirán variables como la fuerza y la calidad de vida, con evaluaciones al final del programa para comparar ambos grupos y estudiar dificultades en la actividad física.
Elena Galve, jefa de sección del Servicio de Oncología de Osakidetza en la OSI Bilbao-Basurto, y Borja López de San Vicente, oncólogo, destacan que para los pacientes con cáncer, mantener o recuperar la capacidad física es crucial para afrontar la fatiga y la pérdida de fuerza. El programa se ajustará a la situación clínica de cada paciente.
El proyecto SHAPE cuenta con una financiación global de casi 2 millones de euros, de los cuales 118.850 euros se destinan a la OSI Bilbao-Basurto y el Instituto Biobizkaia. Enmarcado en el programa europeo Interreg Sudoe, el proyecto involucra a entidades de España, Francia y Portugal para estudiar su impacto en enfermedades crónicas.
Financiación y colaboración internacional
La investigación se alinea con el Plan de Salud Euskadi 2030 y el Pacto Vasco de Salud, priorizando la atención a la cronicidad y la personalización de los cuidados. Osakidetza busca generar evidencia científica sobre un circuito de recuperación que pueda guiar futuras decisiones en la red asistencial pública.
El objetivo es demostrar que la recuperación de personas mayores con cáncer no concluye al abandonar el hospital, consolidando fórmulas para mantener su capacidad física y autonomía en el hogar. La participación en SHAPE refuerza el compromiso de Osakidetza con la innovación organizativa y la prevención.
La OSI Bilbao-Basurto y el Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia han iniciado el lunes la captación de pacientes para un estudio internacional centrado en personas mayores de 65 años con cáncer. La investigación forma parte del proyecto europeo SHAPE y busca mejorar la recuperación funcional tras el alta hospitalaria mediante un programa de ejercicio físico supervisado.
El estudio incluirá a cerca de 100 pacientes oncológicos en Basurto, de un total de 500 a nivel europeo, que presenten fragilidad al alta hospitalaria. La intervención durará 14 semanas e incluirá 26 sesiones supervisadas con ejercicios de fuerza, equilibrio, resistencia y flexibilidad, adaptados a la capacidad de cada participante.
Un programa personalizado para 100 pacientes
Los participantes se dividirán aleatoriamente en dos grupos: uno recibirá el seguimiento habitual tras el alta, mientras que el otro realizará el programa de ejercicio físico adaptado. Se medirán variables como la fuerza y la calidad de vida, con evaluaciones al final del programa para comparar ambos grupos y estudiar dificultades en la actividad física.
Elena Galve, jefa de sección del Servicio de Oncología de Osakidetza en la OSI Bilbao-Basurto, y Borja López de San Vicente, oncólogo, destacan que para los pacientes con cáncer, mantener o recuperar la capacidad física es crucial para afrontar la fatiga y la pérdida de fuerza. El programa se ajustará a la situación clínica de cada paciente.
El proyecto SHAPE cuenta con una financiación global de casi 2 millones de euros, de los cuales 118.850 euros se destinan a la OSI Bilbao-Basurto y el Instituto Biobizkaia. Enmarcado en el programa europeo Interreg Sudoe, el proyecto involucra a entidades de España, Francia y Portugal para estudiar su impacto en enfermedades crónicas.
Financiación y colaboración internacional
La investigación se alinea con el Plan de Salud Euskadi 2030 y el Pacto Vasco de Salud, priorizando la atención a la cronicidad y la personalización de los cuidados. Osakidetza busca generar evidencia científica sobre un circuito de recuperación que pueda guiar futuras decisiones en la red asistencial pública.
El objetivo es demostrar que la recuperación de personas mayores con cáncer no concluye al abandonar el hospital, consolidando fórmulas para mantener su capacidad física y autonomía en el hogar. La participación en SHAPE refuerza el compromiso de Osakidetza con la innovación organizativa y la prevención.