El balance de la siniestralidad vial del pasado mes de abril arroja un total de 77 fallecidos en las vías interurbanas de España. Esta cifra iguala el registro del mismo periodo del año anterior, un dato que se produce en un contexto de alta movilidad donde se superaron los 41 millones de movimientos de largo recorrido.
Las vías convencionales y el riesgo de colisión
A pesar de la estabilidad en las cifras globales, el análisis de los siniestros revela cambios significativos en la tipología de los accidentes. Las carreteras convencionales siguen siendo las más críticas, concentrando el 78% de las víctimas mortales. Asimismo, se ha detectado un repunte preocupante en las colisiones frontales, traseras y múltiples, que causaron 28 muertes, nueve más que en abril de 2025. Por el contrario, las salidas de vía experimentaron un descenso.
Según explican los expertos en seguridad, el aumento de la mortalidad entre los ciclistas es uno de los puntos negros del mes, con seis fallecidos más que el año previo. En una declaración reciente sobre la seguridad de los usuarios vulnerables, se destacó que "se debe mantener la vigilancia sobre aquellos que cuentan con menos protección en la calzada".
Sistemas de seguridad y prevención
Un factor que sigue incidiendo en la gravedad de los accidentes es la falta de uso de dispositivos de protección. Durante abril, nueve de los fallecidos no utilizaban el cinturón de seguridad o el casco en el momento del impacto. En lo que va de año, la cifra acumulada de víctimas en España asciende a 278 personas, lo que supone una reducción de 65 fallecidos frente al primer cuatrimestre del ejercicio anterior.




