La XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa ha dado comienzo en Huelva marcada por una profunda carga institucional y emotiva. Antes de iniciar las sesiones de trabajo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a varios ministros de su gabinete, ha participado en un acto de recuerdo en la explanada de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). El homenaje se ha rendido a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido el pasado 18 de enero, una tragedia que costó la vida a 46 personas, de las cuales 26 eran vecinos de la provincia onubense.
Durante el acto, se ha dado lectura al poema 'El Recuerdo', del Nobel Juan Ramón Jiménez, subrayando el vínculo emocional de la cita. Cabe destacar que esta cumbre estaba prevista inicialmente para el 29 de enero, pero fue pospuesta como señal de duelo y respeto tras el trágico siniestro en tierras cordobesas.
Cooperación frente a la emergencia climática
Tras el homenaje, la actividad oficial se ha trasladado a la Sala Capitular del Monasterio de Santa María de La Rábida. En este entorno histórico, Pedro Sánchez y el primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, han situado el cambio climático como el eje prioritario de la agenda bilateral. Ambos mandatarios buscan coordinar estrategias conjuntas para reforzar la cooperación transfronteriza y combatir los efectos de la crisis medioambiental que afecta a la península.
Además de los asuntos climáticos, desde el Palacio de la Moncloa se ha señalado que la situación geopolítica en Oriente Medio será un tema clave en las conversaciones de alto nivel. La jornada concluirá al mediodía con una comparecencia conjunta en el Aula Magna de la UNIA, donde se detallarán los acuerdos alcanzados en esta cumbre de Huelva.





