El Gobierno de La Rioja ha tomado la decisión de prohibir de forma estricta las tradicionales hogueras de la noche de San Juan, una medida de urgencia que afecta tanto a los terrenos urbanos como a los no urbanos. Esta restricción extraordinaria responde a la intensa ola de calor que afectará a la comunidad autónoma durante los próximos días, elevando las previsiones meteorológicas y situando el índice de riesgo de fuegos en un nivel extremo o superior en toda la región.
La orden autonómica no se limita a las fogatas vecinales, sino que veta de igual manera el lanzamiento de cohetes, fuegos artificiales, material pirotécnico y cualquier otro tipo de artefacto volador portador de fuego. Asimismo, el Ejecutivo riojano ha decretado la clausura inmediata de todos los asadores de La Rioja, independientemente de si están homologados o no, y ha prohibido expresamente la realización de concentraciones lúdicas que impliquen el uso de fuego en suelo rústico.
Normativa de seguridad ambiental y planes de emergencia contra el fuego en La Rioja
La aplicación de estas prohibiciones se fundamenta en el marco legal vigente para la protección del medio natural riojano. En concreto, los usos autorizados se rigen por la Orden AGM/71/2024, de 3 de octubre, sobre Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales en la Comunidad Autónoma de La Rioja, así como por la Resolución 779/2024, de 18 de junio, dictada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente. Esta última normativa establece limitaciones severas para actividades del sector agrícola y de ocio basándose en el Índice de Potencial de Gran Incendio Forestal (IPOGIF).
Las autoridades regionales ya han comunicado formalmente esta batería de medidas excepcionales a todos los ayuntamientos del territorio. Desde la administración pública se insiste en la necesidad de extremar las precauciones ante el episodio térmico y se solicita de forma encarecida la colaboración ciudadana. Se recuerda a los habitantes y visitantes la importancia de alertar con la máxima rapidez al teléfono de emergencias 112 ante la menor presencia de columnas de humo en el monte o frente a conductas imprudentes que puedan poner en peligro los ecosistemas de la comunidad.






