La Guardia Civil ha asestado un importante golpe al narcotráfico en La Rioja Oriental tras interceptar un cargamento de sustancias estupefacientes cuyo valor en el mercado ilícito supera los 101.400 euros. La operación, realizada en el marco de un control preventivo contra la delincuencia en las vías de comunicación riojanas, se ha saldado con la detención de dos hombres de 18 y 40 años, residentes en Álava, como presuntos autores de un delito contra la salud pública.
El papel determinante del can "Coca" en Villar de Arnedo
La intervención tuvo lugar en el kilómetro 372 de la carretera N-232, a la altura de Villar de Arnedo. Agentes de la Compañía de Calahorra dieron el alto a un turismo cuyos ocupantes mostraron un nerviosismo extremo, aportando datos falsos y respuestas contradictorias sobre su identidad y destino. Ante la sospecha de que ocultaran algo, los agentes solicitaron el apoyo del Servicio Cinológico.
Fue el can "Coca", un perro especializado en la detección de drogas, quien localizó un doble fondo o "caleta" hábilmente camuflado en el guardabarros trasero, junto a la rueda de repuesto. En este compartimento oculto se hallaban dos kilogramos de speed, que habrían permitido elaborar más de 8.200 dosis, además de cocaína y 1,2 kilos de hachís.
Intervención de miles de dosis de estupefacientes
El balance total de la incautación incluye 8.212 dosis de speed, valoradas en unos 92.400 euros, 282 dosis de cocaína y una cantidad significativa de hachís. Los detenidos, naturales de Marruecos y con domicilio en Laguardia y Elciego, intentaron en todo momento entorpecer la labor de la Guardia Civil antes de ser trasladados a las dependencias de Calahorra para la instrucción de las diligencias.
Esta actuación refuerza la eficacia de los dispositivos estratégicos de seguridad en las carreteras riojanas para detectar el transporte de sustancias ilegales. Los efectos intervenidos y los detenidos han sido puestos a disposición judicial tras una inspección que, pese a la ocultación profesional de la droga, fue resuelta gracias al olfato del Servicio Cinológico.







