El ex vicesecretario general socialista, sometido al primer turno de preguntas de la senadora de UPN María Caballero, defiende que su dimisión respondió a una "ruptura de confianza personal" con la presidenta del PSN y niega cualquier irregularidad en las obras de su vivienda y de la sede del partido a cargo de la constructora Adentro Construimos
Madrid, 30 de junio de 2026. Ramón Alzórriz Goñi, ex vicesecretario general del Partido Socialista de Navarra (PSN), ex portavoz socialista en el Parlamento foral y actual parlamentario foral, ha comparecido este martes ante la Comisión de Investigación del Senado que indaga en los contratos, licencias, concesiones y ayudas del Gobierno y el sector público relacionados con la trama investigada en la conocida como operación Koldo, así como con los presuntos delitos de corrupción vinculados a la misma. La comisión fue creada por acuerdo del Pleno del Senado el 12 de marzo de 2024.
La sesión, de carácter público, ha comenzado con la aprobación por asentimiento del acta de la reunión anterior, celebrada el 9 de junio. A continuación, el presidente ha dado paso a la comparecencia de Alzórriz, advirtiéndole de su obligación legal de no faltar a la verdad, conforme al artículo 502.3 del Código Penal, sin perjuicio de sus derechos constitucionales.
El primer turno de preguntas ha correspondido a la senadora del Grupo Parlamentario Mixto María Caballero, de UPN, quien ha sometido al compareciente a un intenso interrogatorio centrado en tres ejes: su dimisión como número dos del PSN tras conocerse que su pareja trabajó en Servinabar, empresa vinculada a Santos Cerdán; su relación personal y profesional con la constructora Adentro Construimos, que ejecutó tanto las obras de la sede del partido como las de su vivienda particular; y su cercanía con Cerdán y con Koldo García.
"La presidenta entendió que había roto la confianza personal"
Caballero ha comenzado preguntando por la dimisión de Alzórriz, hace poco más de un año, de sus cargos como vicesecretario general y portavoz parlamentario del PSN. El compareciente ha explicado que la decisión llegó después de que la presidenta del partido le preguntara directamente si su pareja había trabajado en Servinabar. "Yo siempre lo he dicho, nunca he ocultado dónde trabajaba mi pareja, pero es verdad que tampoco lo vas diciendo a los cuatro vientos", ha señalado, admitiendo que "quizás no lo supe gestionar bien" y que por ello su pareja, la presidenta del partido, "entendió que había roto la confianza personal".
Preguntado sobre cuándo supo que Santos Cerdán estaba vinculado a Servinabar, Alzórriz ha respondido que no lo sabe, que esa información "ha salido en informaciones periodísticas y en informes" que él mismo asegura no haber leído. Una afirmación que la senadora de UPN ha cuestionado abiertamente, dada su cercanía con Cerdán: "Es difícil hacer creer que se ha distanciado de esta situación cuando era el número dos del PSN y Santos Cerdán era su íntimo amigo".
El compareciente ha defendido además que su regreso a la primera línea política, tras ser nombrado presidente de la Comisión de Interior, Justicia y Función Pública del Parlamento de Navarra, no debe interpretarse como una rehabilitación: "No creo que esté en una comisión de portavoz, que no sea presidente de ninguna comisión y que no esté más que de vocal en otras dos sea rehabilitar a un exvicesecretario general y portavoz parlamentario. Creo que el castigo político ha sido suficiente".
Las obras de la sede del PSN y de su vivienda, a cargo de la misma constructora
Uno de los bloques más tensos del interrogatorio ha girado en torno a la empresa Adentro Construimos, con la que Alzórriz reconoce mantener "una relación que no solo es profesional sino también de amistad y confianza" con su propietario. La senadora de UPN ha recordado que el Gobierno de Navarra ha adjudicado a esta empresa contratos por un total de 1,7 millones de euros, 56 de ellos contratos menores adjudicados directamente, y ha subrayado que esa misma constructora se encargó tanto de la reforma de la sede del PSN en 2022 —cuando Alzórriz era secretario de organización— como, posteriormente, de la reforma de su propia vivienda.
Alzórriz ha admitido la coincidencia, aunque ha insistido en que "Pamplona es una ciudad pequeña, nos conocemos todos", restando importancia al hecho. La senadora ha contrapuesto este dato con las adjudicaciones que la misma empresa, entonces bajo el nombre de Excavaciones Vidaurre, recibió del Gobierno de Navarra entre 2006 y 2010, cuando gobernaba UPN, con adjudicación directa y sin oferta, aportando el informe favorable del interventor delegado de la época.
Especialmente tensa ha resultado la confrontación de fechas: las obras de la sede socialista se firmaron en abril de 2022, apenas dos meses antes del incendio registrado en Sendaviva, el 18 de junio de ese año, otra de las obras adjudicadas a la misma constructora. "El 18 de junio me va a perseguir toda la vida, tanto en lo de Sendaviva como en mi dimisión", ha ironizado Alzórriz, que ha defendido no poder haber anticipado ninguno de los dos episodios.
La senadora ha incidido también en las cifras de la reforma de la vivienda del parlamentario, comprada en junio de 2024: una primera licencia de obra menor por 38.311 euros, firmada por su pareja, frente a una factura final que, según ha reconocido el propio compareciente, ascendió a 136.000 euros, con un máximo de hasta 179.000 euros. Alzórriz ha justificado la diferencia alegando que "se hace una declaración complementaria y ya está", y ha explicado que para sufragar la reforma él y su pareja "hemos vendido dos casas y pedido un préstamo", insistiendo en que toda la documentación está "trazada" y en regla.
"Tengo toda la documentación en regla, mi abogado la tiene, no hay ningún problema"
Frente a las insinuaciones sobre un posible favor o contraprestación irregular, Alzórriz ha defendido reiteradamente su tranquilidad: "Tengo toda la documentación en regla, la tienen mi abogado, no hay ningún problema, todo está trazado". El parlamentario foral ha lamentado además lo que considera un "daño reputacional irreparable" causado a personas de su entorno, entre ellas el hijo del propietario de la constructora, que trabaja como asistente parlamentario, y ha pedido que se respete a las personas ajenas a la investigación: "Se está haciendo mucho daño colateral [...] creo que es injusto que por atacarme a mí se ataque a las personas, a los hijos, a las parejas".
Una de las frases más destacadas de la comparecencia ha llegado cuando Alzórriz ha defendido la legalidad de su situación citando un auto del Tribunal Superior de Justicia de Navarra que inadmitió un testimonio remitido al juzgado por falta de indicios de criminalidad. La senadora Caballero le ha recordado entonces que esa misma resolución contempla la posibilidad de reabrir el caso "si de las actuaciones [...] se desprendieran nuevos datos reveladores de posibles indicios de responsabilidad penal". Alzórriz ha respondido con una frase que ha marcado el tono del cruce dialéctico: "Es evidente que a mí no me pueden acusar de que he matado a nadie", a lo que la senadora ha replicado con ironía que, de matar a alguien en el futuro, tampoco se le podría juzgar por algo que aún no ha sucedido.
Vínculos con Koldo García y Santos Cerdán
El interrogatorio ha abordado también la relación de Alzórriz con Koldo García, a quien el propio compareciente reconoce haber "colocado" en algún cargo dentro de las listas del partido, aunque ha matizado que las candidaturas las aprueba un comité de listas. Preguntado por si le extrañó que Santos Cerdán se llevara a García como chófer a Madrid, Alzórriz lo ha confirmado sin más explicación.
Respecto a Cerdán, el compareciente ha admitido mantener el trato tras su salida de prisión: "He hablado con él, le he llamado por teléfono para preocuparme y ocuparme de cómo estaba como persona, como ser humano [...] al margen de cualquier circunstancia, ha sufrido también su familia". Preguntado por si había coincidido con Cerdán y con el excargo del Ministerio de Transportes Koldo García —presumiblemente en referencia a Ábalos o a su entorno— en Madrid, Alzórriz ha respondido en varias ocasiones "que yo recuerde, no", una fórmula que la senadora de UPN ha calificado de evasiva.
Sobre la adjudicación de las obras de Belate a la UTE presuntamente vinculada a Servinabar, Alzórriz ha defendido que nunca ejerció labores ejecutivas ni de injerencia política, recordando que las adjudicaciones corresponden a una mesa de contratación compuesta por ocho miembros. La senadora le ha replicado recordándole los informes desfavorables conocidos por la comisión, entre ellos el de la Oficina Antifraude de Navarra (OANA), que calificó la adjudicación de "nula de pleno derecho", así como las grabaciones de Koldo García en las que se habla de comisiones y mordidas.
"Es una afirmación que me parece que no viene a cuento"
Hacia el final de su intervención, la senadora de UPN ha resumido su valoración sobre la comparecencia señalando que Alzórriz "ha formado parte del núcleo más cercano" tanto de la presidenta del PSN como de Santos Cerdán, calificando de poco creíble que desconociera la trayectoria profesional de su propia pareja o la naturaleza de las relaciones de su entorno más cercano. Ante la pregunta directa de si él mismo pudo "corromperse con otros", Alzórriz ha respondido visiblemente molesto que se trataba de "una afirmación que no viene a cuento" y ha emplazado a quien tenga pruebas a presentarlas ante la Fiscalía.
La comparecencia, que se ha desarrollado en un clima de creciente tensión entre la senadora y el compareciente —con la intervención del presidente de la comisión para pedir calma en varios momentos—, ha continuado posteriormente con las preguntas del resto de portavoces de los grupos parlamentarios, cada uno con un tiempo máximo de cincuenta minutos.








