La polilla del boj vive este año su mayor explosión poblacional en Navarra desde 2019 y provoca vuelos nocturnos tan masivos que simulan una nevadaLa polilla del boj está protagonizando este principio de verano uno de los fenómenos naturales más llamativos de los últimos años en Navarra. La especie, que llegó a la Comunidad Foral en 2015 procedente de Europa central, está registrando una explosión poblacional que podría superar incluso a la de 2019, el año que causó mayor alarma en la cuenca de Pamplona y el valle de Esteribar. Sus vuelos nocturnos en grupos tan numerosos que en ocasiones simulan una nevada están generando importantes molestias en numerosas localidades.
El fenómeno tiene presencia en toda Navarra, pero se concentra especialmente en la comarca de Pamplona —con casos destacados en Berriozar, Ansoáin, Villava y Huarte— y en zonas del Prepirineo y el Pirineo como Romanzado, Aibar, Leache, Bigüezal o Ezprogui. Personal técnico de Guarderío de Medio Ambiente y de la empresa pública Orekan lleva semanas recibiendo avisos de vecinos y recorriendo el territorio para hacer seguimiento de la plaga.
Molesta pero inocua para las personas
Los expertos insisten en un mensaje tranquilizador: ni la polilla adulta ni su oruga son nocivas para la salud humana. La especie preocupa por el impacto que causa en el medio natural, no en las personas. Es en su fase de oruga cuando resulta verdaderamente dañina, ya que se alimenta de las hojas del boj y en ocasiones llega a afectar incluso a las partes leñosas del arbusto, poniendo en riesgo la supervivencia de la planta. La polilla adulta —Cydalima perspectalis— únicamente cumple la función reproductora mediante la puesta de huevos.
Para quienes sufren las molestias de los vuelos nocturnos en sus hogares, los técnicos recomiendan medidas sencillas: evitar abrir ventanas con las luces encendidas, reducir la iluminación exterior, instalar mosquiteras y mantener persianas y cortinas cerradas durante la noche.
Charlas informativas en Romanzado y Monreal
Para abordar la situación de forma didáctica y cercana, personal especializado de Orekan y Guarderío de Medio Ambiente ofrecerá dos charlas informativas de entrada libre. La primera tendrá lugar el jueves 25 de junio en Romanzado, y la segunda el viernes 26 en Monreal. En ellas se explicarán los métodos de control disponibles, las medidas de seguimiento e identificación de la especie, el papel que puede jugar la ciudadanía en su detección y las pautas para reducir su presencia molesta en las viviendas.
Las charlas se enmarcan en el proyecto POCTEFA Sana Silva, una estrategia de cooperación pirenaica en materia de salud forestal que implica a Francia, Andorra y a las comunidades de Navarra, Cataluña, Aragón y Euskadi, con una inversión total de 1,5 millones de euros y vigencia hasta finales de este año.
Sin método de erradicación, pero con avances
La polilla del boj se detectó por primera vez en Europa en 2007 en el suroeste de Alemania y los Países Bajos, y desde entonces se ha extendido por 38 países. Su rápida propagación se explica por la ausencia de depredadores locales y su capacidad de volar hasta 30 kilómetros en línea recta. Los modelos climáticos anticipan además una mayor expansión como consecuencia del cambio climático.
Aunque por el momento no existe un método eficaz de erradicación en el medio natural, los avances no cesan. Investigadores europeos han identificado recientemente un parasitoide con capacidad de control biológico sobre la plaga. Navarra mantiene un sistema de seguimiento basado en trampas de feromonas e inspección directa de los bojedales, al que se suma desde 2023 una red de 75 voluntarios forestales que monitorizan el vuelo de la especie y reportan daños sobre el terreno. Paralelamente, Orekan está impulsando la colocación de cajas nido para aves insectívoras y refugios para murciélagos, depredadores naturales de la polilla, como vía para reforzar el control biológico de la plaga.







