El Club de Golf Castillo de Gorraiz acogió ayer la Gala Anual de la Federación Navarra de Golf, una cita que reunió a buena parte de la familia del golf foral para poner el broche de oro a la temporada 2025 y reconocer a sus principales protagonistas. El momento más esperado de la velada llegó con la proclamación de Mikel Arribas Iriarte y Cayetana Esparza Burgui como mejores jugadores navarros del año, un galardón que premia una campaña brillante de ambos deportistas.
Al acto asistieron autoridades federativas, representantes de los clubes navarros y del ámbito universitario, así como Jorge Aguirre Oviedo, director gerente del Instituto Navarro del Deporte y de la Actividad Física (INDAF), que quiso respaldar con su presencia el trabajo desarrollado por la Federación y sus deportistas.
La gala se abrió con la intervención del presidente de la Federación Navarra de Golf, Manuel Urra, quien destacó como uno de los grandes hitos del año la reapertura del campo de la UPNA. “Hemos logrado recuperar una instalación clave y dotarla además de un campo de seis hoyos que va a convertirse en uno de los pilares de la promoción de este deporte”, subrayó. Urra también puso en valor el nivel alcanzado por los golfistas navarros, tanto en el ámbito profesional como en el amateur, y avanzó que la Federación seguirá apostando por nuevas competiciones y modalidades, con especial atención a la promoción y al golf femenino.
Tras sus palabras llegó el turno de los reconocimientos, que culminaron con la entrega de los premios a Arribas Iriarte y Esparza Burgui, referentes del golf navarro en una temporada marcada por la regularidad, el talento y los buenos resultados.
El encargado de clausurar el acto fue Jorge Aguirre Oviedo, quien felicitó a los premiados y al conjunto de jugadores y jugadoras por su papel como “grandes embajadores por el mundo de la Comunidad Foral de Navarra”. El director gerente del INDAF destacó además los valores que transmite el golf, como el respeto y la perseverancia, y su carácter integrador, especialmente en lo que respecta al deporte femenino y a la cantera. En este sentido, recordó la importancia de los Juegos Deportivos de Navarra como un programa “no solo deportivo, sino también educativo, que va más allá de la competición”.
La gala de Gorraiz volvió así a convertirse en un escaparate del buen momento que vive el golf navarro y en un reconocimiento al esfuerzo de quienes lo hacen posible dentro y fuera del campo.






