El Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Buñuel han firmado un convenio de colaboración para reformar una de las intersecciones más problemáticas del municipio: el cruce de la carretera NA-5200 con la NA-5210, el ramal que conecta Buñuel con la Autovía A-68. La obra, que será licitada por el Departamento de Cohesión Territorial, tiene un presupuesto estimado de 583.249 euros.
La inversión se reparte entre ambas administraciones: el Gobierno foral asume 409.949 euros —incluyendo los 60.000 aprobados vía enmiendas parlamentarias en los presupuestos de 2026— y el Ayuntamiento aporta los 173.299 restantes.
En la firma estuvieron presentes el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite; la directora general de Obras Públicas e Infraestructuras, María Torres, y la alcaldesa de Buñuel, María Teresa Espinosa.
Qué hay ahora y qué se va a construir
El problema actual es una rotonda partida con dos señales de 'stop' centrales en perpendicular a la calzada principal, con velocidad limitada a 60 km/h y prohibición de adelantamiento. Esa configuración genera conflictos de seguridad vial para los vehículos ligeros y, sobre todo, para los pesados que circulan por la zona industrial.
La solución es transformarla en una rotonda cerrada convencional, con calzada de ocho metros de anchura, arcén interior de un metro, arcén exterior de metro y medio, isleta central ajardinada elevada y un carril de deceleración de 155 metros de longitud para la salida hacia el polígono industrial en dirección a la A-68.
El consejero Chivite subrayó que la actuación "da respuesta a una demanda insistente del Ayuntamiento" y que supondrá "una mejora sustancial en la seguridad de la vía". La alcaldesa Espinosa agradeció el respaldo del Gobierno foral para acometer una obra "altamente demandada en la zona" que mejorará la fluidez del tráfico y, sobre todo, la seguridad de los conductores.




