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La exposición podrá visitarse del 24 de julio hasta el 27 de octubre. Esta muestra forma parte del programa IBILTARIAK de exposiciones itinerantes de Diputación Foral de Bizkaia. El Museo Simón Bolívar ha organizado además para el 24 de julio una conferencia titulada Mujer y pelota vasca: pasado y presente, que se impartirá de la mano de Arantza Pereda, comisaria de la exposición y Leire Etxaniz, ganadora del Master Cup pelota mano 2019

El director general de Cultura de la Diputación foral de Bizkaia, Andoni Iturbe, realizará la apertura de la exposición itinerante `Mujer y Pelota Vasca’ que se puede visitar en el Museo Simón Bolivar desde el 24 de julio, día del natalicio de Simón Bolívar.

Este museo ha organizado además para el 24 de julio una conferencia titulada Mujer y pelota vasca: pasado y presente, que se impartirá de la mano de Arantza Pereda, comisaria de la exposición y Leire Etxaniz, ganadora del Master Cup pelota mano 2019.

El juego de la pelota se ha practicado a nivel mundial en las más variadas modalidades, siendo en Euskal Herria donde ha adquirido una mayor notoriedad. Desde sus orígenes, este deporte ha estado ligado al hombre; sin embargo, las mujeres también han participado del juego de la pelota desde épocas remotas con diferentes funciones y fue la raqueta la modalidad en la que se especializaron y con la que consiguieron sus mayores logros. Fueron estas raquetistas las primeras profesionales en esta disciplina deportiva.

La exposición recoge tres de las cinco secciones de las que se compone la exposición original que fue comisariada en 2012 por Arantxa Pereda para el Euskal Herria Museoa de Gernika.

Modalidades de pelota

SAKE: El juego de la raqueta estuvo vigente durante más de sesenta años (1917-1980) en el estado español y América. Quien hizo posible su éxito y expansión al otro lado del Atlántico, fue Ildefonso Anabitarte (1878-1937), afamado puntista y empresario de los frontones más relevantes durante la primera mitad del siglo XX. Este empresario introdujo importantes innovaciones en las canchas y en las herramientas del juego de la raqueta. Las pelotas de tenis fueron sustituidas por otras de cuero, más pequeñas que las habituales de mano, con un peso aproximado entre 50 y 70 gramos. Este cambio obligó a utilizar unas raquetas más robustas y  largas que las de tenis y con el aro más estrecho. También se produjeron cambios en la vestimenta, marcados por la largura de las faldas. Llegaron hasta la pantorrilla en los años 20 y 30, pero en los 40, el general Moscardó ordenó alargarlas hasta el tobillo, lo que dificultaba la práctica deportiva. Vuelven a la rodilla en los años 50 y, a partir de este momento, se irán acortando gradualmente para desarrollar un juego más rápido y dinámico. Para esta exposición se ha contado con la colaboración de la diseñadora Mercedes de Miguel que ha desarrollado su particular visión de la evolución cronológica en la indumentaria de las raquetistas a través de siete dibujos.

TANTEO: El éxito de la raqueta se debió a los magníficos cuadros de pelotaris que los gerentes de los frontones consiguieron reunir para este fin. La mayor parte de estas jóvenes eran reclutadas en las localidades vascas con mayor tradición en el juego de la pelota, aunque fue una modalidad con escasa práctica en los frontones vascos. Muchas fueron las figuras que destacaron y muchas, también, las que merecen ser recordadas: Eugenia Iriondo `Eibarresa’ o `La Bolche’; María Antonia Uzcundu `Txikita de Anoeta’; Agustina Otaola; Eladia Altuna `Irura’; Mª Luisa Alberdi; María Carmen Lasagabaster `Amaia’; Gloria Agirre `Txikita de Aizarna’; Lucia Areitoaurtenea; las hermanas Beraza (Julita, Mari y Milagros); Conchita Bustindui, Olga Cazalis; María Luisa Senar; Rosa Soroa; Miren Uzkundum `Asteasu’; Justina Arenaza `Vasquita I’ y su hermana María `Vasquita II’. Aunque fueron las raquetistas vascas las mejores y mayores en número, con ellas compartieron cancha otras raquetistas procedentes de Valencia, Logroño, Madrid, Barcelona o México.

KANTXA: Gran parte de los frontones que se abrieron en los primeros años del siglo XX fueron diseñados o adaptados para el juego de la raqueta con una cancha cuya longitud rondaba los treinta metros, permitiendo el desarrollo de un juego más rápido y espectacular. El primer frontón para raquetistas se inauguró en Madrid en 1917, en la calle Cedaceros. Esta fue la ciudad con mayor afición por la raqueta y donde más frontones se inauguraron, seguida de Barcelona. En Euskal Herria los dos únicos frontones en los que se jugó a raqueta fueron el Euzkel-Jai en Bilbao y el frontón Gros en Donostia/San Sebastián. En América el juego de la raqueta tuvo un desbordante éxito con multitud de seguidores en frontones como el Habana-Madrid de Cuba o el Metropolitano de México.

Esta muestra forma parte del programa IBILTARIAK de exposiciones itinerantes de Diputación Foral de Bizkaia.


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