Marlaska recuerda que la transferencia de prisiones a Euskadi «no conlleva automáticamente traslados»

Comparte/Partekatu

Defiende su apuesta por potenciar la semilibertad en una entrevista para un periódico editado por presos.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha mantenido una charla para un periódico editado por presos donde ha recordado que la transferencia al País Vasco en materia penitenciaria «no conlleva automática traslados» a cárceles de esta comunidad autónoma. Además, ha subrayado que los jueces de la Audiencia Nacional siguen supervisando los casos de condenados por terrorismo de ETA, una competencia que es «intransferible».

En la entrevista con ‘La Voz del Patio’, consultada por Europa Press, Grande-Marlaska repasa diferentes cuestiones relacionadas con la política penitenciaria de forma genérica, entre ellas su apuesta por potenciar el régimen de semilibertad, salvo en los «casos excepcionales donde no es factible».

En las preguntas finales ha comentado la transferencia de la competencia al País Vasco que, tal y como recuerda, está contemplada en el Estatuto autonómico desde 1979. «La política penitenciaria es una competencia exclusiva del Estado. Lo único que se transfiere, por decirlo así, es la gestión del día a día, pero lo que es la política penitenciaria, los principios inspiradores del cumplimiento de las penas, es competencia exclusiva nuestra», ha explicado.

En la redacción de ‘La Voz del Patio’, periódico editado en Burgos, hay varios presos vascos que cumplen condena por delitos comunes –no de terrorismo– fuera de su comunidad autónoma. De hecho, un tercio de los 300 internos de la prisión de Burgos son vascos, de los que una decena cumplen condena como miembros de ETA.

«La transferencia de prisiones no conlleva que los internos vascos vayan automáticamente a las prisiones de la comunidad del País Vasco, no es así», explica Grande-Marlaska sobre la situación genérica de los presos de esta comunidad. Al ministro no le preguntan específicamente por los acercamientos de presos de ETA y las críticas desde partidos de la oposición o asociaciones de víctimas mayoritarias.

En este sentido, añade que es la junta de tratamiento de cada cárcel de origen la que «evalúa la revisión de grado de cada interno dentro del programa individualizado» y luego «determina el centro de destino independientemente de que se haya materializado o no la transferencia».

CONDENADOS POR TERRORISMO

Los entrevistadores se interesan también por los «presos juzgados por la Audiencia Nacional», como es el caso de los condenados de la banda terrorista ETA, ya que siguen sujetos al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de este órgano judicial de Madrid.

Le preguntan por qué no se traslada también esta competencia a los juzgados de vigilancia vascos. Grande-Marlaska niega esta posibilidad: «Porque todo lo que atañe a la materia del poder judicial es algo intransferible, es de las pocas competencias exclusivas del Estado».

«Aquellos que estén condenados por delitos de terrorismo o de delincuencia organizada por la Audiencia Nacional tendrán unos jueces específicos que se encargarán en todo momento de cualquier resolución, independientemente del centro en el que se encuentren. Es decir, en los jueces no va a cambiar nada porque son materias intransferibles», añade.

TORTURAS Y APUESTA POR LA SEMILIBERTAD

La entrevista aborda otras cuestiones como las condenas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). «Es verdad que nos han dicho en siete ocasiones que no se ha investigado suficientemente», señala el ministro, «pero no dice que se haya torturado, lo cual no quiere decir que un solo torturado o maltratado no constituya ya un problema». «Somos el país menos condenado de los 47 que formamos el Consejo de Europa», aclara.

Grande-Marlaska recuerda que los índices de criminalidad en España son «muy bajos, de los más bajos de Europa», de ahí que tanto él como el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, apuesten por «cumplir las penas cuanto antes en régimen de semilibertad», aunque respetando que hay «casos excepcionales donde no es factible».

También se queja de que «pocas comunidades autónomas quieren asumir la sanidad penitenciaria» y repasa otras cuestiones como la «lección» que ha dado la institución penitenciaria durante la pandemia de Covid-19, con una apuesta por «ampliar las comunicaciones por vía telemática» debido las semanas que estuvieron cerradas las prisiones para evitar contagios.


Comparte/Partekatu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.