Los centros de acogida de migrantes de Euskadi aplican las medidas sanitarias del covid-19

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Las instituciones vascas han organizado las maquinarias para habilitar recursos ante la posibilidad de un aumento de inmigrantes en tránsito a partir de mediados de Julio

En los cinco primeros meses de este año han llegado al Estado español un 31% menos de personas migrantes que en 2019. Una reducción provocada por el estado de alarma y el cierre de fronteras que limitó al máximo la movilidad de la ciudadanía. Sin embargo, a partir de mediados de Julio con el previsible final del confinamiento en países del Magreb y la recuperación de parte de la entrada de ciudadanos en países de la Unión Europea de quince países, entre los que se encuentran Marruecos, Argelia, Túnez y Ruanda, es previsible un progresivo aumento del número de inmigrantes en tránsito.

Aunque no es posible hacer una previsión exacta del número de personas que puedan llegar este año a Euskadi en calidad de migrantes en tránsito, Gobierno vasco y Cruz Roja estiman que se puede dar un aumento de personas migrantes a partir del segundo semestre de este año animados por una mayor libertad de movimiento entre países. Para la atención de las personas migrantes en tránsito que llegan a Euskadi procedentes de las costas del sur del Estado se desarrolla desde hace años un Plan de Contingencia interinstitucional, que este año ha sido revisado ahora por el efecto del covid-19.

Tras intensificar relaciones con la Secretaria de Estado de Migraciones del Gobierno español, Hana Jalloul, el Gobierno Vasco ha mantenido ya nuevos contactos con diputaciones y ayuntamientos para actualizar el dispositivo puesto en marcha en el verano de 2018 y adecuarlo a nuevas exigencias sanitarias marcadas por el Covit19.

Dentro de la revisión ese Plan de Contingencia elaborado con Cruz Roja de Euskadi, se han dibujado tres escenarios de actuación para recibir en momentos puntuales una afluencia de entre 100 a 400 personas en un mismo día.

En un primer escenario, se estiman los flujos de tránsito del año pasado, con la llegada de cien personas en un sólo día. Los albergues de Irún, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Oñati o Berriz deberán adecuar sus plazas a las nuevas limitaciones generadas por el riesgo de contagio, con especial atención a las personas en situación más vulnerable.

En un segundo escenario posible, los flujos de llegada pueden duplicar a los de 2019, y puntualmente, en los momentos más álgidos, podría registrarse la llegada de hasta 200 personas en un sólo día, con lo que se analiza la posibilidad de abrir un nuevo recurso en Gipuzkoa.

Finalmente, en un tercer escenario excepcional se podrán atender la afluencia de hasta 400 personas en un sólo día, con el mantenimiento de los recursos que se encuentren ya en marcha y la apertura de instalaciones de urgencia en los tres territorios vascos.  

Adecuación a la nueva realidad

Las personas que pernoctan en los albergues creados al efecto son atendidas por personal de Cruz Roja. Durante el trámite de admisión, las personas migrantes reciben los siguientes servicios: revisión del estado de salud, entrevista de valoración, información sobre el Albergue y el tipo de asistencia que se les ofrece, cargadores de teléfono, zona wifi, ayuda para hacer llamadas a familiares, y primer tentempié.

Ahora, debido a la crisis sanitaria, las personas usuarias deben este año identificarse de forma más exhaustiva a fin de poder garantizar la trazabilidad de movimientos de quienes pretenden ingresar en el centro y evitar, de esta manera, posibles contagios. Las personas acogidas en los albergues recibirán los siguientes servicios: pernocta, desayunos, comidas, cenas, gastos de farmacia con prescripción médica, vestuario, aseo personal y atención de profesionales para entrevistas y ayuda individualizada.

Asimismo, para evitar contagios, ahora en todo momento se están extremando las medidas de higiene de manos y se obliga al uso de mascarilla en todas aquellas situaciones que no sea posible mantener la distancia de seguridad y siempre en las zonas comunes. Del mismo modo, se están realizando controles de temperatura periódicos y en todos los recursos se ha habilitado material de higiene de manos en el punto de acceso al centro y en diversos puntos internos.

También se han colocado pañuelos de papel para higiene respiratoria y recipientes para depositarlos con tapa o bolsas de plástico que se cierren. En lo que respecta a la distancia de seguridad, se les informa de las recomendaciones de Osakidetza y, en los espacios comunes, se ha colocado de forma visible la cartelería publicada por el departamento de Salud del Gobierno vasco en varios idiomas para saber cómo protegerse del contagio.

Finalmente, en el interior de los centros Cruz Roja está habilitando espacios en los que se pueda dar atención a las personas usuarias con síntomas y se intentará que las personas usuarias accedan al mínimo de espacios posibles para reducir las opciones de contagio.

Medidas que tienen una doble dirección: proteger tanto a los migrantes en tránsito, y evitar posibles brotes como el sucedido en un centro de acogida de Málaga, como a los propios trabajadores de Cruz Roja.

Durante 2019, la red de albergues vascos para migrantes en tránsito atendió a un total de 4.244 personas, de las que el 82% fueron acogidas en el centro de Irún y el resto en el centro de Bilbao. Enero fue el mes en el que se registró el mayor número de llegadas y al que más personas se atendió. El 95% de las personas acogidas prosiguió su viaje antes de agotar sus primeros cinco días de estancia en Euskadi.


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