Un informe del Observatorio Vasco de la Vivienda, basado en 8.224 encuestas, revela que el 28,5% de las unidades de convivencia inscritas comparten vivienda. El esfuerzo económico para pagar un alquiler alcanza el 44,1% de los ingresos entre quienes solicitan vivienda protegida en este régimen. Denis Itxaso presentó las conclusiones este lunes.
El estudio destaca un cambio significativo en el perfil de la demanda de vivienda protegida. Hace una década, la mayoría buscaba emanciparse; ahora, un 72% de los inscritos ya reside en el mercado libre de alquiler. Este porcentaje representa aproximadamente 70.240 unidades de convivencia, aumentando al 78,1% si se incluyen viviendas cedidas por familiares.
Perfil cambiante de la demanda de vivienda protegida
El consejero Itxaso subrayó que la necesidad de vivienda protegida no se limita a la emancipación. El informe revela que el 28,5% de los inscritos en Etxebide comparten vivienda, cifra que asciende al 33% entre quienes solicitan alquiler protegido. Compartir vivienda no siempre garantiza condiciones económicas asequibles, con un costo medio de 450 euros mensuales.
La presión económica es evidente en el esfuerzo que realizan los hogares para pagar alquileres. Los solicitantes de alquiler protegido destinan el 44,1% de sus ingresos, superando el umbral del 30%. Las unidades de convivencia emancipadas en alquiler tienen ingresos medios de 1.492,5 euros, mientras que quienes buscan compra cuentan con 2.686 euros.
Esfuerzo económico y diferencias de ingresos
Las rentas actuales reflejan las dificultades económicas. Los solicitantes de alquiler protegido pagan 741 euros mensuales, mientras que los de compra abonan 842,6 euros. Itxaso señaló que estos datos evidencian una realidad exigente para los emancipados, quienes destinan gran parte de sus ingresos al alquiler y muchas veces deben compartir vivienda.
El informe identifica dos perfiles de demanda según el régimen solicitado. Un 84,6% de los demandantes de alquiler ya están emancipados, frente al 50,7% de los solicitantes de compra. Las familias monoparentales predominan en la demanda de alquiler protegido, mientras que las personas que viven solas son más frecuentes en la demanda de compra.
El Observatorio Vasco de la Vivienda concluye que es necesario mantener la promoción de vivienda protegida y ampliar la oferta de alquiler asequible. Programas como Bizigune y Alokaplus son mencionados como herramientas para incorporar viviendas existentes al mercado. El informe estima que las unidades inscritas en Etxebide ocupan más de 50.000 viviendas de alquiler libre en Euskadi.
Un informe del Observatorio Vasco de la Vivienda, basado en 8.224 encuestas, revela que el 28,5% de las unidades de convivencia inscritas comparten vivienda. El esfuerzo económico para pagar un alquiler alcanza el 44,1% de los ingresos entre quienes solicitan vivienda protegida en este régimen. Denis Itxaso presentó las conclusiones este lunes.
El estudio destaca un cambio significativo en el perfil de la demanda de vivienda protegida. Hace una década, la mayoría buscaba emanciparse; ahora, un 72% de los inscritos ya reside en el mercado libre de alquiler. Este porcentaje representa aproximadamente 70.240 unidades de convivencia, aumentando al 78,1% si se incluyen viviendas cedidas por familiares.
Perfil cambiante de la demanda de vivienda protegida
El consejero Itxaso subrayó que la necesidad de vivienda protegida no se limita a la emancipación. El informe revela que el 28,5% de los inscritos en Etxebide comparten vivienda, cifra que asciende al 33% entre quienes solicitan alquiler protegido. Compartir vivienda no siempre garantiza condiciones económicas asequibles, con un costo medio de 450 euros mensuales.
La presión económica es evidente en el esfuerzo que realizan los hogares para pagar alquileres. Los solicitantes de alquiler protegido destinan el 44,1% de sus ingresos, superando el umbral del 30%. Las unidades de convivencia emancipadas en alquiler tienen ingresos medios de 1.492,5 euros, mientras que quienes buscan compra cuentan con 2.686 euros.
Esfuerzo económico y diferencias de ingresos
Las rentas actuales reflejan las dificultades económicas. Los solicitantes de alquiler protegido pagan 741 euros mensuales, mientras que los de compra abonan 842,6 euros. Itxaso señaló que estos datos evidencian una realidad exigente para los emancipados, quienes destinan gran parte de sus ingresos al alquiler y muchas veces deben compartir vivienda.
El informe identifica dos perfiles de demanda según el régimen solicitado. Un 84,6% de los demandantes de alquiler ya están emancipados, frente al 50,7% de los solicitantes de compra. Las familias monoparentales predominan en la demanda de alquiler protegido, mientras que las personas que viven solas son más frecuentes en la demanda de compra.
El Observatorio Vasco de la Vivienda concluye que es necesario mantener la promoción de vivienda protegida y ampliar la oferta de alquiler asequible. Programas como Bizigune y Alokaplus son mencionados como herramientas para incorporar viviendas existentes al mercado. El informe estima que las unidades inscritas en Etxebide ocupan más de 50.000 viviendas de alquiler libre en Euskadi.