La Ertzaintza ha procedido en Gernika a la detención de un hombre de 59 años y una mujer de 40, así como a la investigación de otros dos varones de 37 y 59 años, como presuntos integrantes de un grupo criminal dedicado al robo de cableado eléctrico y telefónico. A los sospechosos se les acusa de delitos de hurto y contra el medio ambiente tras quemar el material sustraído en zonas forestales para la posterior extracción del cobre.
Las actuaciones policiales se iniciaron la pasada semana tras recibir un aviso sobre la presencia de una furgoneta sospechosa en un entorno forestal de Arratzu. Al personarse en el lugar, la dotación de la Ertzaintza localizó el vehículo y comprobó la presencia de unos 500 kilogramos de cableado telefónico, junto a varias garrafas de combustible dispuestas para iniciar una hoguera. Aunque los implicados huyeron al detectar la llegada de los agentes, la inspección del interior de la furgoneta permitió hallar más material similar.
Operativo de la Ertzaintza y afección medioambiental en la comarca
Las indagaciones de los investigadores determinaron que desde el pasado mes de enero se habían detectado en esa misma zona forestal de Arratzu al menos cuatro vertidos del mismo tipo de combustible. Dichas evidencias confirmaron que las quema de material se venían realizando de forma reiterada con el objetivo de extraer el cobre, generando un grave riesgo e impacto perjudicial para el entorno natural.
El operativo culminó este martes con el arresto en Gernika de dos de los implicados y la imputación formal de los otros dos integrantes del grupo, todos ellos de origen europeo. Las diligencias policiales ratifican que los acusados cuentan con numerosos antecedentes judiciales y policiales por hurtos en establecimientos comerciales, así como por robos en empresas y viviendas. Los arrestados han pasado a disposición judicial a lo largo de esta tarde.









