Un total de 73 organizaciones sanitarias, científicas, profesionales, ciudadanas y de pacientes, junto a once docentes universitarios independientes, han dirigido una carta abierta a la Universidad de Extremadura para exigir el cese inmediato de toda financiación procedente de Philip Morris International o de cualquier otra empresa de la industria del tabaco y la nicotina a la Cátedra de Investigación para la Reducción del Riesgo Cardiovascular de Extremadura (CIRRCE).
La reclamación llega a pocos días de que la UEx celebre, del 21 al 23 de septiembre en Jarandilla de la Vera, el curso "Riesgo cardiovascular asociado a tabaquismo: un reto social". Ante su proximidad, Nofumadores.org, CNPT, ICO, AECC, FAECAP, ATAEX, SALT, XQNS, Aire Berri, ENSP y ASH han solicitado además formalmente su suspensión mientras CIRRCE continúe financiada por Philip Morris International.
Las entidades consideran incompatible que una estructura universitaria financiada por una compañía tabaquera organice formación académica sobre tabaquismo, reducción de daño y productos de tabaco y nicotina, ámbitos en los que la propia empresa mantiene intereses comerciales directos.
Un curso centrado en la "reducción de daño"
El programa incluye una mesa titulada "¿Todos los productos hechos con tabaco son iguales?", sesiones sobre el "Modelo Sueco de Reducción de Daño" y el "Modelo Inglés de Reducción de Daño", "Nicotina Versus Humo: Dos Elementos Fundamentales muy Diferentes" y una ponencia final denominada "Dos décadas de la estrategia de control mundial del consumo de tabaco: es hora de repensarlo". Según las organizaciones firmantes, la selección y formulación de los títulos de las sesiones, mesas redondas y ponencias apunta a un enfoque que coincide, en buena medida, con las líneas argumentales promovidas desde hace años por la industria tabaquera para defender sus nuevos productos de nicotina y cuestionar las políticas tradicionales de control del tabaco.
Las organizaciones subrayan que no cuestionan la investigación científica ni la libertad académica, sino la independencia del marco en el que se desarrolla el debate cuando existe financiación de una compañía tabaquera con intereses comerciales que, a su juicio, entran en conflicto con los objetivos de salud pública y pueden condicionar la orientación y los términos de dicho debate.
"No estamos cuestionando que se investigue sobre tabaquismo, nicotina o reducción de riesgos. Lo que resulta incompatible con una investigación sanitaria verdaderamente independiente es que sea la propia industria tabaquera la que contribuya a financiar el marco académico desde el que se plantea ese debate", afirma Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org.
La Organización Mundial de la Salud advirtió en noviembre de 2025 sobre la utilización del concepto de reducción de daño por parte de compañías de tabaco y nicotina para promocionar cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y productos de tabaco calentado, diferenciando este uso comercial de los programas de reducción de daño dirigidos desde el ámbito sanitario.
Una controversia que ya provocó una cancelación en mayo
El pasado mes de mayo ya estaba prevista en Talayuela una "Jornada de divulgación sobre reducción de daño cardiovascular y tabaquismo" organizada en torno a CIRRCE. Nofumadores.org y ATAEX solicitaron entonces a FundeSalud que retirara su apoyo y participación, y la jornada terminó siendo cancelada tras las actuaciones de distintas organizaciones sanitarias y de salud pública.
Cuatro meses después, la programación de un nuevo curso sobre tabaquismo y reducción de daño lleva a las entidades a considerar que el problema no se limita a una actividad concreta, sino al conflicto de intereses derivado de la financiación de CIRRCE.
Fin de la financiación y suspensión del curso
La propia Universidad de Extremadura recoge entre sus convenios el acuerdo para la creación de CIRRCE con la participación de Philip Morris International y la Diputación de Cáceres. Los firmantes de la carta consideran que esta vinculación entra en conflicto con los principios del artículo 5.3 del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, que establece el deber de proteger las políticas de salud pública frente a los intereses comerciales de la industria tabaquera.
Por ello, reclaman el cese de toda financiación de Philip Morris o de cualquier otra empresa del sector a CIRRCE, un modelo alternativo y transparente y un protocolo universitario para prevenir futuros conflictos de interés. Si la universidad considera que la cátedra no puede mantenerse sin esa financiación, solicitan su cierre.
"Una universidad pública debe ser un espacio de investigación independiente, no una vía para que una industria con intereses comerciales directos en los productos que son objeto de debate gane legitimidad académica y sanitaria", añade Fernández Megina.
Paralelamente, Nofumadores.org, ICO, XQNS, Aire Berri, ENSP, ATAEX, CNPT, SALT, ASH y FAECAP han solicitado la suspensión del curso del 21 al 23 de septiembre y una respuesta de la universidad antes de su inicio.
La carta abierta de las 73 organizaciones y once profesionales independientes concede además a las instituciones destinatarias un plazo de 30 días para informar por escrito sobre las medidas adoptadas en relación con la financiación de CIRRCE.









