El profesor emérito Pedro Rodríguez, sacerdote y antiguo decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, falleció esta madrugada en Pamplona a los 93 años, según ha informado la institución académica. Rodríguez fue el descubridor, en 1985, del manuscrito original del Catecismo Romano, hallazgo que sirvió de base para la publicación de su edición histórico-crítica.
Natural de Cartagena, donde nació el 19 de julio de 1933, Rodríguez cursó la licenciatura en Derecho y los estudios de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid entre 1950 y 1956. Posteriormente se trasladó a Roma para realizar la licenciatura y el doctorado en Sagrada Teología en la Universidad Lateranense, donde coincidió con san Josemaría Escrivá. Fue ordenado sacerdote en 1958 y, doctor tanto en Teología como en Derecho, regresó a Madrid en 1959 para dedicarse a la enseñanza de Teología en el Studium Generale del Opus Dei y al trabajo pastoral en ambientes universitarios. Participó también en la puesta en marcha de la Biblioteca de Teología en 1963, una colección de libros e institución de diálogo teológico orientada a reflejar la renovación propuesta por el Concilio Vaticano II.
En octubre de 1967 formó parte, junto a los profesores Alfredo García Suárez y José María Casciaro, del primer equipo de dirección del Instituto Teológico, que la Santa Sede erigiría como Facultad de Teología dos años más tarde, en 1969. Fue profesor de Eclesiología y Teología Ecuménica desde 1974, director de Investigación entre 1985 y 1987, director de la revista Scripta Theologica entre 1975 y 1988, y director del departamento de Eclesiología entre 1975 y 1999. Ejerció como decano de la Facultad entre 1992 y 1998, y fue además primer director de la revista Palabra, hoy Omnes, publicación mensual de análisis pastoral y teológico dirigida a sacerdotes de España e Iberoamérica que dio origen a Ediciones Palabra.
Juan Pablo II lo nombró experto en el Sínodo de los Obispos para Europa en 1999. Formó parte de la Societas Oecumenica Europea y de los consejos asesores de la Revista Española de Teología, la Rivista Teologica di Lugano y el Anuario de Historia de la Iglesia. Entre sus publicaciones destaca el análisis del Catecismo del Concilio de Trento, investigación que dio lugar a la edición crítica del Catecismo Romano, presentada solemnemente al papa Juan Pablo II en 1990. El cardenal Joseph Ratzinger llegó a afirmar que, con ese hallazgo y su edición crítica, Rodríguez "ha prestado a la teología un servicio que trasciende unas concretas circunstancias históricas, y que ha revestido también gran importancia" para sus trabajos durante la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica. Tras su jubilación, fue nombrado profesor emérito de la Facultad de Teología en 2003.
El decano de la Facultad de Teología, Gregorio Guitián, ha destacado que con su fallecimiento se pierde "el último miembro de la primera Junta Directiva del Instituto Teológico de la Universidad de Navarra", al que ha calificado de "referente fundamental". Guitián ha recordado que, de su mano, la Universidad incorporó por primera vez en España la teología ecuménica al plan de estudios ordinario, y ha subrayado sus investigaciones sobre la estructura fundamental de la Iglesia, las iglesias particulares, las prelaturas personales, la relación entre el Papa y los obispos, y los laicos, además de la edición histórico-crítica de "Camino" y otras obras del fundador del Opus Dei.
Por su parte, el profesor Ramiro Pellitero lo ha recordado como "un excelente teólogo con notable capacidad analítica y sensibilidad histórica, creativo en sus propuestas y buen comunicador", y ha destacado que, para quienes lo trataron personalmente, era "ante todo una persona cercana, amigo que escuchaba y te ayudaba a sacar algo mejor de ti mismo".





