La consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo del Gobierno de Navarra, Carmen Maeztu, ha reflexionado este fin de semana sobre la crisis migratoria vivida en Ceuta y ha reivindicado la protección de los menores no acompañados. Maeztu recuerda que "el ser humano ha estado migrando desde el principio de los tiempos" y sostiene que "toda la inmigración se hace en pos de una vida mejor"
En un artículo de opinión, la consejera hace referencia a los recientes acontecimientos en Ceuta, donde el desbordamiento del paso fronterizo afectó a unas 70.000 personas, entre ellas 2.100 menores, y en el que fallecieron más de 80 personas, la mayoría ahogadas al intentar llegar a nado.
La consejera navarra recupera también las palabras pronunciadas por el papa León XIV durante su reciente visita a España, quien calificó a los menores migrantes no acompañados como "los más vulnerables dentro de los flujos migratorios, con rostros concretos e historias únicas, que apelan a nuestra conciencia", advirtiendo de que "no podemos permanecer indiferentes, ni acostumbrarnos a tanto sufrimiento".
Frente a este planteamiento, Maeztu critica la postura de "algunos partidos" que, a su juicio, "muestran una inhumanidad preocupante" al oponerse a la acogida de estos menores. En este sentido, censura de forma expresa las declaraciones de dirigentes del PP que, según recoge en su artículo, afirman que "todos los menores deben ser repatriados ya mismo" y que "ya no cabe uno más en Navarra", posturas que, a su entender, "ignoran no solo las condiciones familiares y sociales de estos menores, sino también la legislación nacional, europea y también los tratados internacionales que obligan a atenderlos".
La consejera defiende que la legislación de protección a la infancia migrante responde a "un estándar ético que nos ha hecho mejorar como sociedad" y subraya que la dignidad de la persona, los derechos humanos y la legalidad internacional son "principios renunciables" —no renunciables, matiza en su texto— tanto para la sociedad navarra como para el Gobierno foral.
Maeztu recuerda además las palabras de la presidenta Chivite, quien días atrás señaló que "la política migratoria debe ser coordinada, solidaria, respetuosa con la legalidad y gestionada con humanidad". La consejera concluye su artículo reclamando "generosidad, entre todos, incluyendo al estado, a todas las comunidades autónomas y a la UE", y afirma que "no puede haber un futuro social mejor sin una protección firme y suficiente de la infancia".



