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El Gobierno Vasco no considera factibles los controles en la salida de Oiartzun para aliviar el tráfico en Irún

El Gobierno Vasco rechaza la propuesta del Ayuntamiento de Irun tras analizar que cualquier filtrado en las salidas de la GI-20 o la AP-8 generaría caos

  • AP-8 en Oiartzun

Las salidas de Oiartzun no servirán como válvula de desahogo en la operación retorno. El departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha zanjado así la propuesta que el Ayuntamiento de Irun presentó junto con la Ertzaintza para aliviar la congestión vehicular durante el éxodo de agosto.

La propuesta inicial pretendía establecer controles discriminatorios en la salida de Oiartzun para filtrar qué vehículos pasaban y cuáles no. Sin embargo, la zona presenta dos obstáculos insalvables. La primera salida, situada en la GI-20 al kilómetro 1 en dirección Francia, y la segunda, en el kilómetro 12 de la AP-8, funcionan como ejes clave de movilidad. Cualquier cribado allí provocaría retenciones en cadena, pondría en riesgo a los agentes y a los usuarios de la vía.

Los análisis técnicos son concluyentes: las salidas de una vía rápida no son lugares apropiados para filtrados. Están en cambios de rasante que reducen la visibilidad y sus proximidades incluyen cruces viarios. El resultado sería más caos, no menos.

La rotonda también se descarta

La Ertzaintza también exploró una alternativa: realizar un cribado en la rotonda de la GI-2132, para reenviutar a Francia vehículos extranjeros hacia la AP-8. Nuevo rechazo. La zona ya es una vía saturada por tráfico pesado, próxima a polígonos logísticos y conectada a glorietas que canalizan el tráfico. Un control allí solo añadiría presión a una arteria viaria que cada día punta sufre problemas de congestión.

La bola pasa a Francia

Sin opciones viables en territorio vasco, el Gobierno Vasco ha lanzado un mensaje claro: la solución depende de Francia. La administración pide que las autoridades francesas intensifiquen sus recursos y medios para evitar retenciones en los peajes de la frontera, que es donde realmente se genera el embotellamiento.

El departamento de Seguridad convocará una reunión con la alcaldesa de Irun para detallarle los análisis técnicos que respaldan esta decisión.

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