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El Arzobispado finaliza las obras de cimentación de la Iglesia de San Andrés de Ayesa, en la Merindad de Sangüesa

Un reciente informe de la arquitecta diocesana había constatado la existencia de grietas en diferentes zonas del templo, que ahora necesitará un plazo de un año

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Iglesia San Andrés de Ayesa

Foto obras Iglesia San Andrés de Ayesa

El Arzobispado de Pamplona y Tudela culminó a finales del pasado mes de junio las obras de cimentación de la Iglesia de San Andrés de Ayesa, una pequeña localidad perteneciente al municipio de Ezprogui, en la comarca de Sangüesa. El coste de las obras, realizadas por Construcciones Leache a lo largo del mes de junio, ha ascendido a 19.892 euros, sufragados por el Arzobispado (10.000 euros), donativos de feligreses (5.080 euros), el Ayuntamiento de Ezprogui (3.812 euros) y la parroquia de San Andrés (1.000 euros).

En diciembre del pasado año, la arquitecta diocesana, Myriam Lander Andueza, constató la existencia de grietas en varias zonas de la parroquia: en el exterior, en el encuentro entre los contrafuertes que flanquean el ventanal existente en el primer tramo de la fachada sur de la nave; y en el interior, entre el muro de la fachada sur y las bóvedas, mucho más marcadas en la zona situada entre los contrafuertes. Además, detalló que se había producido un pequeño desplazamiento en la pared en la que se apoya la barandilla del coro.

Ya en 2026, un estudio geotécnico realizado por el Instituto Científico y Tecnológico de Navarra S.A. constató que esas grietas generaban un problema de asentamiento. Así, en esta primera fase, desarrollada entre los días 9 y 30 de junio de 2026, se ha afrontado esa patología, procediendo a recalzar la cimentación de los dos contrafuertes del muro sur. Ahora será necesario un plazo de aproximadamente un año para que la estructura se asiente antes de acometer los arreglos de las grietas y el revestimiento interior.

La Iglesia de San Andrés

La iglesia parroquial de San Andrés es un templo de carácter rural, del siglo XVIII, de notable tamaño y realizado en piedra. Consta de nave única con cabecera de testero recto y campanario en la zona de los pies. En los lados se adosan sendas capillas, acusadas al exterior, así como la sacristía, próxima a la cabecera en el lado de la epístola, por el que se accede al interior del templo. La cubierta es de bóveda de cañón con lunetos.

El retablo mayor, de factura moderna, conserva una talla de san Miguel Arcángel en estilo barroco tardío, correspondiente al primitivo retablo mayor, hoy desaparecido. Al mismo estilo y época pertenece el altar con la talla del Crucificado situado en la capilla del lado de la epístola. En la sacristía, entre otros objetos, destaca una delicada talla de santa Marina, del siglo XVI y estilo renacentista, procedente de la ermita situada en el término de Ayesa, realizada en madera y que conserva su policromía y dorado originales en buen estado.

PIE DE FOTO: de izquierda a derecha, Miriam Galar, alcaldesa de Azprogui; Jorge Irurzun, ecónomo diocesano; Íñigo Serrano, párroco de Ayesa; Myriam Lander, arquitecta diocesana; e Inés Tanco, representante del Consejo Parroquial de Ayesa.


 

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