Pamplona Actual

Recibimiento a 32 niños y niñas saharauis que pasan el verano en Navarra con el programa Vacaciones en Paz

Xabier Alcuaz, presidente de la FNMC reclama "una solución justa, duradera y respetuosa con el derecho internacional" para el pueblo saharaui

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  • Recibimiento vacaciones en Paz -

La Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) ha recibido este jueves en su sede a 32 niños y niñas saharauis que pasan el verano en Navarra dentro del programa Vacaciones en Paz, acompañados por sus familias de acogida y por representantes de la Delegación Saharaui y de la Asociación Navarra de Amigos del Sahara (ANAS).

El presidente de la FNMC, Xabier Alcuaz, les ha dado la bienvenida en nombre de las entidades locales de Navarra y ha agradecido el trabajo de las familias, organizaciones y personas que colaboran cada año con el pueblo saharaui desde la solidaridad y la cooperación. Alcuaz ha estado acompañado por Hamdi Aomar Ahmed, delegado de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Navarra; el subdelegado, Mohamed Gailani; y una representación de ANAS, encabezada por Carol García.

Durante su intervención, Alcuaz ha reconocido el papel fundamental de las familias de acogida, que cada verano abren sus hogares y comparten su tiempo, su cariño y su vida cotidiana con los menores participantes. Ha destacado además que estas estancias permiten a los niños y niñas disfrutar de unas semanas de descanso, convivencia y nuevas experiencias, al tiempo que contribuyen a mantener vivo en Navarra el vínculo con el pueblo saharaui. El presidente de la FNMC ha recordado que las entidades locales navarras "han estado siempre al lado del pueblo saharaui, apoyando su causa y sus derechos", y ha reiterado la necesidad de alcanzar "una solución justa y duradera" vinculada al cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas y de la legalidad internacional. "Una solución que permita garantizar también a estos niños y niñas su derecho a crecer con dignidad, en paz y con oportunidades. Su presencia hoy aquí nos recuerda que el Sáhara tiene futuro", ha defendido.

Hamdi Aomar Ahmed, delegado de la RASD en Navarra, ha agradecido la recepción y el compromiso solidario de la FNMC, y ha destacado que Vacaciones en Paz es mucho más que un viaje, ya que permite a los niños y niñas recibir atención médica, acceder a una alimentación saludable y conocer una realidad diferente a la de los campamentos. "Regresan con nuevas experiencias y con la certeza de que no están solos, de que tienen amigos y amigas que creen en su futuro", ha señalado.

Por su parte, Carol García, en representación de ANAS, ha agradecido la acogida de las familias navarras, que comparten su vida cotidiana con los menores y les abren espacios de ocio como parques y piscinas. García ha valorado la oportunidad que ofrece el programa para alejar temporalmente a los niños y niñas de las altas temperaturas y realizar revisiones médicas, y les ha animado a recordar siempre a sus familias de acogida: "Cuando el Sáhara sea libre, acordaos de ellas, porque os llevarán siempre en el corazón", les ha recordado.

La visita ha finalizado con la entrega, por parte de la FNMC, de una mochila a cada uno de los niños y niñas como recuerdo de su paso por la sede de la entidad, con material didáctico y unas gafas homologadas para ver el eclipse del próximo 12 de agosto.

Este encuentro se enmarca en el apoyo que las entidades locales navarras ofrecen al pueblo saharaui, que se traduce también en otras actuaciones de cooperación y solidaridad. En este marco, la FNMC ha aportado este año 2.000 euros para contribuir a financiar el viaje de los niños y niñas que participan en el programa Vacaciones en Paz en Navarra. Este apoyo se suma al compromiso que las entidades locales navarras mantienen con la población refugiada saharaui a través del Fondo Local Navarro de Cooperación al Desarrollo que gestiona la FNMC, instrumento con el que cada año se financia con 30.000 euros un proyecto de cooperación internacional en los campamentos saharauis. El proyecto seleccionado este año está dirigido a mejorar y optimizar los sistemas de distribución de agua y alimentos y de recogida de residuos en los campamentos de personas refugiadas saharauis, contribuyendo así a garantizar servicios básicos y a mejorar las condiciones de vida de su población.

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