El diputado general de Álava, Ramiro González, ha puesto en valor el tratamiento fiscal específico destinado al primer sector del territorio, una medida que la Diputación Foral de Álava consolidó con carácter permanente el año pasado. Con un impacto económico de 14,5 millones de euros anuales, esta iniciativa se ha convertido en la principal ayuda pública directa para los agricultores alaveses, orientada a blindar la sostenibilidad financiera y el porvenir de las explotaciones agrarias locales.
Durante el acto conmemorativo del 40 aniversario de la cooperativa Garlan, celebrado en el Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz, González ha explicado que estabilizar estos incentivos fiscales responde a una estrategia política consciente. La institución foral utiliza de este modo las competencias normativas que le otorga el Concierto Económico para poner la fiscalidad al servicio del equilibrio territorial y el progreso social de la provincia.
Cooperativismo agrícola y soberanía alimentaria frente al cambio climático
La conmemoración ha servido para ensalzar la trayectoria de Garlan, una cooperativa de referencia que agrupa en la actualidad a cerca del 85% de las explotaciones agrarias de Álava. El mandatario alavés ha defendido el cooperativismo agrícola como un pilar fundamental para mitigar la incertidumbre de los mercados internacionales, el encarecimiento de las materias primas y los costes de la energía, aportando a los productores una mayor capacidad de negociación y acceso a la innovación.
El sector agrario alavés se enfrenta a transformaciones estructurales críticas, entre las que destacan la adaptación al cambio climático, la modernización tecnológica y la necesidad de asegurar el relevo generacional en el campo. El respaldo institucional busca que los jóvenes encuentren en el entorno rural una actividad económica viable y atractiva.
La máxima autoridad de la Diputación ha concluido argumentando que proteger este tejido productivo excede el beneficio puramente económico, pues resulta indispensable para asegurar la alimentación de proximidad, conservar el paisaje rural y mantener los pueblos vivos.




