El Parlamento de Navarra suspendió este miércoles el ritmo habitual de su actividad parlamentaria para rendir tributo a los cinco agentes de la Policía Foral – Foruzaingoa que perdieron la vida el martes en un trágico accidente de tráfico ocurrido en Elgoibar, localidad guipuzcoana, cuando el grupo se desplazaba hacia la base de Iurreta, en Bizkaia, para participar en un encuentro de trabajo conjunto con la Ertzaintza.
El Pleno arrancó con un minuto de silencio en memoria de los fallecidos, un gesto solemne que tiñó de luto la sede de la institución y que reunió, en un momento de unidad inusual, a representantes de todos los grupos políticos con escaño en la Cámara foral.
Una declaración aprobada por unanimidad
Previamente, la Junta de Portavoces se había reunido de urgencia para tramitar una declaración institucional, impulsada desde la Presidencia del Parlamento, en la que la Cámara expresaba su "más profundo dolor y consternación" ante la pérdida de los cinco servidores públicos. El texto, aprobado sin fisuras por todos los grupos, trasladaba también el "más sentido pésame y cariño" a los familiares y amigos de los agentes, así como a toda la plantilla de la Policía Foral.
La declaración reconocía explícitamente el "compromiso y vocación de servicio" de los cinco policías fallecidos y calificaba el martes como "un día triste para la Policía Foral y para toda Navarra". Además, el Parlamento anunciaba su adhesión a los actos institucionales de despedida organizados por el Gobierno de Navarra y la propia Policía Foral en homenaje a los agentes.
Una tragedia que conmociona a Navarra
El accidente sacudió de lleno a la sociedad navarra y a sus instituciones. Los cinco agentes viajaban en el cumplimiento de sus funciones cuando se produjo el siniestro, lo que ha acentuado el impacto emocional del suceso tanto entre sus compañeros de cuerpo como entre la ciudadanía. El cuerpo de la Policía Foral, que cuenta con presencia en todo el territorio foral, ha quedado sumido en el duelo.
Fuentes parlamentarias subrayaron que la decisión de abrir el Pleno con el homenaje y de aprobar la declaración institucional refleja el sentir unánime de la Cámara ante una pérdida que trasciende cualquier diferencia política.


