Una maestra brasileña que necesitaba abrirse camino en el mercado laboral mientras homologa su título. Una de las 259 personas que este año han encontrado empleo gracias al Programa Integrado de Formación y Empleo (PIFE) del Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare. Su historia resume lo que el programa busca: que la formación se convierta en un contrato real.
El Departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo ha invertido 1.999.998,35 euros en la impartición de 4.216 horas de formación a lo largo de 2025, con presencia en Pamplona y comarca, Tafalla, Estella-Lizarra y Villafranca. Las especialidades han cubierto sectores calificados por el SNE-NL como de difícil cobertura: hostelería —cocina y sala—, albañilería, industria alimentaria, comercio y electricidad, además de contenidos transversales en transformación digital, sostenibilidad e igualdad.
El 36% de los participantes, de colectivos prioritarios, ha logrado un contrato
Entre el alumnado se cuentan 141 mujeres, 106 jóvenes, 23 personas con discapacidad y 22 desempleados de larga duración. En total, 259 participantes han conseguido insertarse en el mercado laboral, lo que representa el 36% del alumnado procedente de colectivos prioritarios. Las entidades beneficiarias del programa están obligadas a garantizar una contratación mínima del 50% de quienes superen la formación con éxito.
"Es una oportunidad real de estar en el mercado de trabajo"
Thais es maestra de profesión. Llegó de Brasil y, mientras tramita la convalidación de su titulación docente, necesitaba una vía de entrada al mercado laboral navarro. La encontró en un curso de ayudante de cocina. "Quería aprender algo nuevo para insertarme en el mercado laboral y ha sido una oportunidad real de acceder a un empleo", explica. La formación combinó horas teóricas, prácticas y orientación laboral. "Aunque el trabajo en sí puede ser duro a veces, para mí está siendo muy motivador", reconoce. Y anima a otros a dar el paso: "Te abre muchas puertas. Yo estoy muy agradecida".
Acompañamiento personalizado como seña de identidad
El modelo PIFE no se limita a la formación técnica. Incluye acompañamiento personalizado y el desarrollo de competencias transversales como el trabajo en equipo o la adaptación al cambio, consideradas claves para garantizar una inserción laboral duradera y no meramente coyuntural.



