Dos llamadas al 112. Dos menores solos ante una situación de máxima tensión. Y dos detenciones. La actuación de estos niños fue determinante para que la Policía Foral pudiera intervenir en la noche del martes en sendos episodios de violencia en domicilios navarros.
Estella: un niño alerta de que su padre "está muy violento"
El primer aviso llegó desde una localidad de la Merindad de Estella. Un menor llamó al 112 visiblemente preocupado para pedir presencia policial: su padre se encontraba muy violento en casa. La claridad del aviso permitió una respuesta inmediata de agentes de Seguridad Ciudadana de la comisaría de Estella-Lizarra. A su llegada, el hombre mostró una actitud de oposición y enfrentamiento hacia los policías y fue detenido. Las diligencias han sido instruidas por Policía Judicial de esa comisaría y remitidas al juzgado.
Tafalla: el padrastro pretendía agredir a la madre, refugiada en el baño
Pocas horas después, otro menor llamó al 112 desde un domicilio en la demarcación de Tafalla. Con serenidad, explicó que su padrastro intentaba agredir a su madre, que se había encerrado en el baño para protegerse. Los agentes de Seguridad Ciudadana llegaron con rapidez y detuvieron al hombre por un delito de violencia de género. Las diligencias han sido remitidas al juzgado a través de Policía Judicial de la comisaría de Tudela.
La Policía Foral ha destacado la valentía y la capacidad de reacción de ambos menores, cuya decisión de pedir ayuda resultó clave para proteger a las víctimas, y ha subrayado la importancia de interiorizar desde edades tempranas que llamar al 112 ante cualquier situación de riesgo puede marcar la diferencia.




