El Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián ha presentado una propuesta avanzada para la remodelación integral de la plaza de la Bretxa. El proyecto, diseñado por el arquitecto local Javier Zubiria (zU-studio), plantea convertir este espacio emblemático en un gran eguzki-lore, el símbolo tradicional vasco de protección. Esta intervención busca recuperar el carácter residencial del barrio y crear un punto de encuentro que priorice la estancia de los ciudadanos frente a la celebración de eventos masivos.
El alcalde de la ciudad, Jon Insausti, ha definido las líneas maestras de esta transformación subrayando que "la Parte Vieja es un lugar para vivir, no para albergar eventos, y la plaza tiene que plasmar esa idea". Según el regidor, el objetivo es dotar a la zona de una identidad propia: "Se trata de un lugar icónico como es la puerta de entrada a la Parte Vieja, y tiene que albergar una arquitectura singular". Por ello, el diseño se inspira en la geometría orgánica de la flor del sol, permitiendo la accesibilidad desde sus cuatro esquinas en un guiño simbólico al lauburu.
Mobiliario escultórico y zonas verdes
El proyecto contempla la creación de un oasis rodeado de vegetación y equipado con una nueva tipología de mobiliario urbano. El elemento principal será un banco escultórico central que funcionará como el corazón de la flor. Este banco ha sido ideado para permitir diferentes formas de interacción, permitiendo a las personas disfrutar del espacio "de forma individual, colectiva, sentado o tumbado", con el fin de fomentar conversaciones y momentos de calma.
La propuesta, que ya ha sido compartida con comerciantes y residentes, encara su fase final de diseño con el reto de equilibrar la funcionalidad de un área comercial con la necesidad de un espacio público de calidad.








