Vitoria-Gasteiz y Armentia se convierten este 28 de abril en el epicentro de las Fiestas de Álava. La jornada, dedicada a San Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz, despliega un programa que fusiona los actos institucionales con la participación popular, atrayendo a miles de ciudadanos a los puntos clave de la ciudad y sus alrededores.
El centro de la ciudad vibra con el Zortziko y las tamborradas
La actividad festiva ha comenzado a primera hora de la mañana en la Plaza de la Provincia. A las 09:00 horas, la Banda de Txistularis junto a los Trompeteros y Atabaleros han interpretado el tradicional Zortziko de San Prudencio, marcando el inicio oficial de los actos en la capital. Este momento, uno de los más solemnes del día, da paso a una sucesión de eventos urbanos donde el sonido de los barriles es el gran protagonista.
Al mediodía, la cuadrilla Biznietos de Celedón ha celebrado su XLV Tamborrada, recorriendo lugares emblemáticos como la Fuente de los Patos y el Casco Medieval. El relevo generacional llegará por la tarde con la Tamborrada infantil, que partirá a las 17:30 horas para llenar de ritmo el centro histórico antes de dar paso al espectáculo musical familiar Diskofamily.
Tradición y deporte rural en las campas de Armentia
El foco de la celebración se desplaza de forma simultánea hacia las campas de Armentia. Tras los actos religiosos y el aurresku de honor en la Basílica, el entorno natural se ha transformado en un espacio de cultura vasca. La exhibición de Euskal Dantzak, a cargo de Arabako Dantzarien Biltzarra y el grupo Eguzkilore, ha compartido espacio con las demostraciones de Herri Kirolak, manteniendo vivas las raíces del deporte rural.
La oferta de ocio se completa con zonas dedicadas a los más pequeños y una variada propuesta musical. Tras las rancheras de Txapela Brava, la programación introduce este año una novedad relevante: la actuación del grupo Aldaia Larrein. La banda de rock alternativo, ganadora del concurso Gazte Talent, será la encargada de cerrar la jornada festiva en un entorno que combina la devoción popular con el ambiente festivo juvenil.







