Los hechos se desencadenaron presuntamente a raíz de un error en el sistema informático de una casa de apuestas en la capital malagueña. Este fallo provocó el pago duplicado de premios durante un breve periodo de tiempo, situación que habría originado una supuesta deuda. Según las investigaciones, un empleado del establecimiento comenzó a reclamar una elevada suma de dinero a los responsables de la empresa, alegando que debía responder ante terceros tras haber intentado recuperar los fondos de algunos clientes.
Vigilancias y amenazas de represalias a los directivos
La presión sobre los responsables de la entidad se intensificó durante varios días. Los dos arrestados, entre los que se encontraba el vigilante de seguridad del local, habrían enviado mensajes y audios intimidatorios. La víctima llegó a constatar que había sido sometida a seguimientos y vigilancias, ya que los presuntos autores conocían detalles precisos sobre su vehículo, sus movimientos diarios y la ubicación de su domicilio particular.
Bajo la amenaza de tomar represalias contra los directivos y sus familias, los captores habrían retenido a uno de los gerentes, exigiendo un pago inicial de 50.000 euros. Durante el cautiverio, las pretensiones económicas oscilaron, solicitando entregas parciales inmediatas de dinero en efectivo para liberar al trabajador.
Intervención en un centro comercial de Málaga
Tras recibir la denuncia, se puso en marcha un dispositivo policial que permitió localizar a la víctima en apenas 90 minutos. Los agentes irrumpieron en un restaurante de comida rápida de un centro comercial de Málaga, donde los presuntos secuestradores negociaban el pago del rescate en presencia del retenido.
La operación culminó con la liberación del gerente, quien no sufrió daños físicos, y la detención de los dos varones como presuntos responsables de un delito de secuestro. La celeridad de la actuación evitó que se llegara a formalizar desembolso económico alguno por parte de la empresa afectada.







