El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas, presidirá los principales actos de la Semana Santa navarra, que arrancarán este domingo con la tradicional bendición de ramos y palmas en la plaza de Santa María la Real, seguida de la procesión hasta la Catedral y la celebración de la eucaristía.
Uno de los momentos más significativos llegará el Jueves Santo, cuando el prelado acudirá al Centro Penitenciario de Pamplona para compartir la celebración con los internos. Allí oficiará la Eucaristía del Amor Fraterno y realizará el gesto del lavatorio de pies a doce reclusos, en recuerdo del pasaje evangélico de la Última Cena, símbolo de servicio y humildad.
Ese mismo día, por la tarde, participará en el histórico Voto de las Cinco Llagas en la iglesia de San Agustín —una tradición que se remonta a 1599— y presidirá la Misa de la Cena del Señor en la Catedral, con la que se inicia el Triduo Pascual. La jornada concluirá con un acto procesional en la plaza de Santa María la Real, organizado por la Hermandad de la Pasión.
El Viernes Santo estará marcado por la celebración de la Pasión del Señor y el posterior Vía Crucis, así como por la procesión del Santo Entierro, uno de los actos más multitudinarios y arraigados en la capital navarra. La jornada culminará con el retorno de la Dolorosa y el Sermón de la Soledad.
La Catedral de Pamplona acogerá el Sábado Santo la Vigilia Pascual, uno de los momentos centrales del calendario litúrgico, en el que 33 adultos recibirán los sacramentos del bautismo, la confirmación y la eucaristía, tras un proceso de preparación previo. A ellos se suman otras nueve personas que completarán su iniciación cristiana en distintos templos de Navarra.
El Domingo de Resurrección pondrá el broche final con la Procesión del Resucitado y la misa solemne en la Catedral, presidida por el arzobispo. En Tudela, la jornada estará marcada por la tradicional Procesión del Ángel, mientras que en San Miguel de Aralar tendrá lugar la salida del Ángel, dando inicio a su recorrido por distintos puntos de Navarra y Gipuzkoa.
Además, diversos enclaves religiosos como Roncesvalles, Leyre o el Monasterio de la Oliva acogerán celebraciones litúrgicas a lo largo del Triduo Pascual, completando un amplio programa que combina tradición, fe y participación popular en toda la Comunidad Foral.



