Servicios Ecológicos de Navarra (SEN) será la empresa encargada de recoger, transportar y reciclar los 10.000 tapones de botellas consumidas en El Sadar que el Club Atlético Osasuna ha recopilado durante la presente temporada y parte de la anterior. La iniciativa, desarrollada junto a Bodega Otazu, busca reducir el impacto ambiental de los partidos y reforzar las prácticas de economía circular vinculadas a los eventos deportivos.
La acción culminó con la entrega simbólica de los tapones en la planta de SEN, un acto en el que participó el jugador Juan Cruz como muestra de apoyo a la iniciativa. El proyecto tiene un carácter divulgativo y pretende visibilizar el potencial del reciclaje de pequeños residuos plásticos generados en espacios de gran afluencia.
Según detalla la compañía, los tapones, fabricados principalmente en polipropileno y polietileno, serán sometidos a un proceso industrial completo que incluye trituración, lavado y extrusionado. El resultado será granza reciclada, una materia prima que podrá destinarse posteriormente a la fabricación de mobiliario urbano, nuevos envases o componentes industriales, entre otras aplicaciones.
La colaboración se enmarca en la estrategia de sostenibilidad que Osasuna viene desplegando en su estadio, con medidas orientadas a reducir residuos y optimizar su gestión ambiental. En este esquema, Bodega Otazu ha coordinado durante meses la recogida junto al club, mientras que SEN asume la fase operativa y el cierre del ciclo mediante el reciclaje.
Gestión integral para industria y grandes generadores
Servicios Ecológicos de Navarra opera como gestor integral orientado a la industria y a grandes generadores de residuos, con un modelo que cubre toda la cadena de valor: recogida, transporte, transferencia y tratamiento. El objetivo es simplificar la operativa del cliente, reducir fricciones en planta y garantizar plazos, coordinación logística, trazabilidad y cumplimiento documental.
La compañía articula un catálogo amplio de fracciones y servicios que permite centralizar necesidades en un único proveedor, combinando flujos habituales con líneas de mayor especialización técnica. En residuos no peligrosos, destacan materiales de alto volumen en entornos industriales como la madera, el papel y cartón, el plástico o el vidrio, donde el foco se sitúa en la separación, acondicionamiento y valorización eficiente. Además, también gestiona chatarra y materiales férricos, un segmento en el que la rapidez de retirada y la correcta clasificación inciden directamente en la recuperación de valor.
En paralelo, SEN integra la gestión de residuos peligrosos, un ámbito en el que el control operativo y la precisión documental resultan determinantes para el cumplimiento normativo y la superación de auditorías internas. El modelo incorpora acompañamiento técnico y trazabilidad completa a lo largo de todo el proceso.
A esta estructura se suman servicios complementarios como limpiezas industriales, descontaminaciones, derribos y destrucción documental, que refuerzan su posicionamiento como socio operativo en el día a día de la industria, especialmente en escenarios de picos de producción o paradas técnicas. En conjunto, la compañía plantea la gestión de residuos no como un trámite administrativo, sino como una palanca para mejorar eficiencia, cumplimiento y economía circular, con capacidad de adaptación a distintos sectores y ritmos productivos.








