Las grúas han comenzado a trabajar esta semana en el ámbito de la antigua papelera Amarotz, en Tolosa, marcando el inicio de la construcción de 192 viviendas de protección oficial en régimen de alquiler (VPOa). El proyecto, impulsado por el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana a través de Visesa, representa la culminación de la transformación urbana de este histórico recinto industrial cerrado en 2009.
El Lehendakari, Imanol Pradales, junto al consejero Denis Itxaso y el alcalde Andu Martínez de Rituerto, han visitado las parcelas donde se desarrolla la obra. Itxaso ha destacado que esta actuación es una respuesta directa a la realidad de Tolosa, municipio recientemente declarado zona tensionada, lo que permite un mayor control de precios y el fomento del alquiler asequible para familias trabajadoras y jóvenes.
Inversión y plazos de ejecución
La operación supone una inversión total de 34,7 millones de euros, destinados no solo a la edificación, sino también a la descontaminación del suelo y la urbanización del entorno. Según el calendario previsto, las viviendas serán entregadas a Alokabide para su adjudicación en el segundo semestre de 2028.
La promoción se divide en dos parcelas principales:
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Parcela 2.1: Constará de 111 viviendas distribuidas en dos bloques de nueve alturas.
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Parcela 2.2: Albergará 81 viviendas en dos edificios independientes con una plaza pública central.
Sostenibilidad y regeneración fluvial
El diseño de los nuevos edificios apuesta por la eficiencia energética, siendo promociones 100% eléctricas que contarán con sistemas de aerotermia y paneles fotovoltaicos. Además de la oferta residencial, el proyecto integra la renaturalización del entorno fluvial del río Araxes, creando un nuevo paseo ribereño y zonas verdes transversales que conectarán el barrio con el resto de la localidad.
El alcalde de Tolosa ha calificado el inicio de las obras como un "hito" que cubrirá las necesidades de las más de 500 unidades convivenciales inscritas en Etxebide que demandan alquiler en el municipio. Asimismo, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan para medir y gestionar el impacto social que supondrá el aumento de población en un barrio con tanta identidad como Amarotz.








