El Sanse afronta este lunes un reto de altura en el Nuevo Mirandilla. El filial txuri-urdin visita al Cádiz CF con la moral por las nubes y el firme objetivo de cumplir el refrán de "no hay dos sin tres". Tras encadenar dos victorias consecutivas de vital importancia ante rivales de la talla del Andorra y el Málaga, los jóvenes realistas han logrado tomar oxígeno y distanciarse de los puestos de descenso.
Estos seis puntos logrados en las últimas jornadas han servido para reafirmar las buenas sensaciones de un equipo que se ha mostrado muy sólido en este inicio de año. De hecho, el conjunto donostiarra solo ha encajado una derrota en las siete jornadas disputadas en lo que va de 2026, consolidándose como uno de los equipos más difíciles de batir en la categoría.
Por su parte, el Cádiz llega a la cita en una situación comprometida. Aunque los gaditanos han permanecido casi toda la temporada instalados en la zona de playoff de ascenso, atraviesan ahora un bache de resultados tras sumar cuatro derrotas y un empate en sus compromisos más recientes. El equipo local buscará revertir esta dinámica negativa ante su afición para no descolgarse de la pelea por la zona alta.
El duelo medirá la ambición de un Sanse al alza frente a la necesidad de un Cádiz que quiere reengancharse a la lucha por el ascenso en esta jornada de Segunda División.








