El diputado general de Álava, Ramiro González, ha anunciado hoy un respaldo firme de la Diputación Foral de Álava (DFA) ante la delicada situación que atraviesa la empresa Tubos Reunidos. Durante su comparecencia en las Juntas Generales, el mandatario ha afirmado que la institución está "dispuesta a reestructurar cualquier obligación de pago pendiente" que la factoría mantenga con la administración foral, con el objetivo de evitar su cierre.
González ha subrayado el compromiso total de la Diputación para lograr la viabilidad de la compañía, manifestando su disposición a acompañar un proyecto industrial público-privado. "Nos vamos a implicar hasta el fondo", ha remarcado, insistiendo en que la industria es la clave para asegurar el futuro próspero del territorio, especialmente en un contexto marcado por las dificultades de mercados exteriores como Francia y Alemania y el impacto de los aranceles.
Incremento de los recursos para las entidades locales
Más allá de la crisis industrial, el diputado general ha detallado los resultados del Consejo Vasco de Finanzas, revelando una liquidación positiva del ejercicio 2025. Esto se traducirá en 13,6 millones de euros adicionales para las entidades locales alavesas, fruto de un aumento del 4,32% en la recaudación de tributos concertados. De esta cantidad, 9,8 millones de euros corresponden específicamente al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
La recaudación total en Álava durante 2025 ascendió a 3.157,5 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 11,53% respecto al año anterior. Según González, estos datos "generan confianza y seguridad" para el ejercicio 2026, a pesar de la reducción detectada en el Impuesto de Sociedades, motivada por la incertidumbre económica global y la situación del sector del automóvil.
Solidez financiera y equilibrio territorial
El reparto de la liquidación positiva incluye un millón de euros extra para el Plan Foral de Obras y Servicios, destinado a fortalecer la inversión municipal en obras menores y relaciones vecinales. El diputado general ha destacado que, pese a las devoluciones masivas a mutualistas y el fraude de los hidrocarburos que afectaron a ejercicios previos, los impuestos directos han crecido un 9,2%.
Con estas cifras, la Diputación Foral de Álava refuerza su capacidad financiera para prestar servicios públicos de calidad y, simultáneamente, actuar como red de seguridad para el tejido empresarial en momentos críticos. "Es el momento de apoyar a nuestras empresas y acompañarlas en su transformación", ha concluido Ramiro González.






