Osakidetza ha finalizado una ambiciosa renovación de los sistemas de producción de calor en siete centros de Atención Primaria y dispositivos asistenciales repartidos por el País Vasco. Con una inversión total de 3,2 millones de euros, el Servicio Vasco de Salud ha sustituido las obsoletas calderas de gasóleo por equipos de generación renovable, logrando una mejora sustancial en la eficiencia energética de la red sanitaria pública.
Esta intervención técnica ha supuesto la reforma integral de las salas de máquinas en los centros seleccionados. La implantación de estas tecnologías limpias no solo permitirá optimizar el consumo eléctrico y de combustible, sino que garantiza una drástica reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, disminuyendo de forma directa la huella de carbono de las infraestructuras de salud de Euskadi.
Apuesta por la sostenibilidad y el Basque Green Deal
La iniciativa se encuentra alineada con las directrices del Basque Green Deal y la Estrategia Vasca de Cambio Climático 2050. El proyecto busca posicionar a los edificios públicos como referentes en transición energética, cumpliendo con los objetivos de neutralidad climática marcados por la Unión Europea.
La financiación de estas obras ha contado con el apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del programa 2021-2027. Este respaldo económico europeo se enfoca en el desarrollo de una "Europa más verde", impulsando inversiones que puedan ser replicables en otros ámbitos de la administración pública para avanzar hacia la cohesión y la sostenibilidad.
Impacto en la red de Atención Primaria
Los centros beneficiados por esta renovación ya cuentan con instalaciones de alta eficiencia que mejoran el confort térmico tanto para el personal sanitario como para los pacientes. Con esta medida, el Gobierno Vasco refuerza su apuesta por una sanidad pública moderna y respetuosa con el medio ambiente, integrando la gestión asistencial con el respeto al entorno natural bajo los estándares del Pacto Verde Europeo.






