El Consejo de Gobierno ha dado luz verde a un nuevo procedimiento que permite la activación del Plan de Protección Civil de Euskadi (LABI) ante incidentes de ciberseguridad de gran magnitud. Con esta medida, Euskadi se convierte en una comunidad pionera al disponer de un protocolo específico para afrontar emergencias derivadas de ataques informáticos o fallos sistémicos graves.
Criterios para la activación del LABI
La activación de este plan de emergencia se realizará a solicitud de Cyberzaintza, la Agencia Vasca de Ciberseguridad, o cuando la gravedad del incidente comprometa el funcionamiento de infraestructuras básicas. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha advertido sobre los riesgos de los ciberataques actuales, que pueden afectar simultáneamente a sistemas energéticos, sanitarios, financieros o de comunicación.
La medida no implica crear nuevas normas, sino aprovechar el marco organizativo de protección civil ya existente para coordinar la respuesta institucional. El LABI solo se pondrá en marcha ante situaciones de excepcional gravedad que generen una emergencia de protección civil y afecten directamente a la seguridad de la ciudadanía.
Prevención y gestión de crisis
Este avance responde a la Estrategia Vasca de Ciberseguridad y al Plan Estratégico de Cyberzaintza 2024-2029. Según ha explicado Zupiria, aunque hasta la fecha no se ha producido un evento que justificase el uso del LABI en este ámbito, es fundamental contar con un instrumento ordenado para actuar con rapidez.
El Gobierno Vasco ha subrayado que, en un contexto de alta dependencia tecnológica, la digitalización expone a la sociedad y al tejido empresarial a riesgos que requieren anticipación y una cultura de autoprotección reforzada mediante simulacros y formación continua.






