El Ayuntamiento de Zalla y la Agencia Vasca del Agua (URA) presentaron este lunes a los vecinos del barrio de Aranguren el resultado final de los trabajos de defensa ante inundaciones en el río Cadagua. Tras 18 meses de ejecución y una inversión de 13,5 millones de euros, la obra dota de una protección sin precedentes a uno de los puntos históricamente más vulnerables de la comarca.
El proyecto ha contado con la financiación de la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). El objetivo principal ha sido aumentar la resiliencia del municipio frente a episodios meteorológicos extremos, integrando soluciones de ingeniería hidráulica con criterios de sostenibilidad ambiental.
Una intervención integral en 2,44 kilómetros de cauce
La obra abarca un tramo de 2,44 kilómetros entre la estación de ferrocarril de Aranguren y el barrio de El Baular. Los trabajos han consistido fundamentalmente en la ampliación de la capacidad del río mediante la creación de plataformas de derivación de caudales. Entre las actuaciones técnicas más destacadas se encuentran:
-
Plataformas de ampliación: Ejecutadas en la margen derecha junto a la estación y en la margen izquierda cerca de la depuradora.
-
Dobles cauces: Implementados en los barrios de Ojivar y Oreña para gestionar grandes avenidas de agua.
-
Apertura de cauce: Realizada en el barrio de El Baular hacia ambos márgenes, complementada con defensas longitudinales.
El alcalde de Zalla, Unai Diago, agradeció la colaboración interinstitucional y la disposición de los vecinos que cedieron sus terrenos, subrayando que esta obra permite "sacar al pueblo de la inundabilidad".
Seguridad consolidada para el municipio
Esta intervención en Aranguren se suma a la ya finalizada en 2020 en el barrio de Mimetiz, donde se invirtieron otros 10 millones de euros. Juntas, ambas actuaciones han logrado reducir de forma drástica la mancha de inundación en Zalla, protegiendo los usos urbanos frente a avenidas con periodos de retorno recurrentes. Desde URA han recordado que estas obras son vitales para evitar la exposición de nuevos proyectos vulnerables a la fuerza natural de las crecidas del Cadagua.






