El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, representado por la corporación municipal y encabezado por la teniente de alcaldesa Beatriz Artolazabal, ha celebrado este mediodía un acto institucional en memoria de las personas que sufrieron la represión durante la dictadura. El homenaje, que tiene lugar anualmente con motivo del Día de Reconocimiento y Recuerdo, se ha desarrollado junto a la emblemática escultura Isiltasunean Oihuka.
Un ejercicio de memoria colectiva y justicia
Durante la ceremonia, Artolazabal ha reivindicado la necesidad de mantener vivo el recuerdo de quienes padecieron el silencio y la injusticia. Según ha subrayado la teniente de alcaldesa, este acto no solo es un tributo a la dignidad de las víctimas, sino una herramienta esencial para consolidar los valores democráticos que rigen la convivencia actual en la capital alavesa.
"Recordar no es quedarse en el pasado; es aprender de lo ocurrido para no repetirlo", ha afirmado la representante municipal, incidiendo en que la libertad y los derechos actuales se defienden protegiendo la verdad histórica.
Compromiso con las familias y la convivencia
El consistorio gasteiztarra ha aprovechado la jornada para trasladar su cercanía a los familiares de las víctimas, reafirmando que la ciudad avanza sobre los pilares de la verdad y la reparación. La escultura Isiltasunean Oihuka ha servido, una vez más, como punto de encuentro para representantes de diferentes grupos políticos y ciudadanos que buscan garantizar que el legado de quienes lucharon por la democracia no caiga en el olvido.
Este homenaje se enmarca en la estrategia de la ciudad para promover una cultura de paz y respeto a los derechos humanos, integrando la memoria como parte fundamental de la identidad de Vitoria-Gasteiz.





