Tudela volvió a despertar este Domingo de Resurrección con la emoción de una de sus tradiciones más queridas, la Bajada del Ángel, que reunió a vecinos y visitantes en la Plaza de los Fueros. La protagonista fue Emma Madorrán Ojuel, una niña de 7 años que asumió el papel de Angelita en una ceremonia cargada de simbolismo y fervor popular.
La jornada comenzó con el desfile de la Guardia de Honor de Alabarderos de San Juan Bautista, que acompañó el acto desde primera hora de la mañana. Después llegó el instante más esperado: Emma descendió ante la imagen de la Virgen, retiró el velo negro y proclamó el anuncio de la Resurrección, en medio del silencio y la emoción de la plaza.
La Bajada del Ángel, documentada desde 1582, volvió a mostrar por qué es una de las citas más señeras de la Semana Santa navarra. La tradición, declarada Fiesta de Interés Turístico de Navarra y de ámbito nacional, mantuvo intacto su poder para convertir la mañana de Pascua en una escena de fe, historia y aplauso compartido.





