El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha manifestado públicamente su absoluto rechazo e indignación ante el cierre de las urgencias nocturnas de Fustiñana, una medida que ha entrado en vigor este lunes. Según el primer edil, esta decisión representa un nuevo golpe directo a la atención sanitaria que el Gobierno de Navarra ofrece a los vecinos de la comarca de la Ribera.
En el marco de la reunión del Consejo de Salud celebrada esta mañana, Toquero ha exigido formalmente a los responsables del Área de Salud de Tudela que adopten las medidas necesarias para revertir esta situación. Sin embargo, el alcalde ha calificado la respuesta obtenida por parte de la administración de "decepcionante", criticando que se utilicen criterios puramente numéricos para justificar la medida y lamentando que se relegue la salud de la población a la tiranía de una calculadora.
Falta de médicos en el Área de Salud de Tudela y problemas del servicio en verano
El representante municipal ha vinculado de forma directa este cierre a los problemas estructurales que sufre la zona cada época estival, señalando que la Ribera vuelve a pagar la improvisación del Gobierno foral ante la falta de especialistas y la existencia de plazas sanitarias que se quedan sin cubrir. Toquero ha advertido de que no se puede normalizar una problemática que se repite año tras año.
Asimismo, ha criticado la postura de los actuales gestores políticos, recordando que hoy piden paciencia y comprensión los mismos que se manifestaban y abrazaban al hospital cuando gobernaban otras siglas en la Comunidad foral. Ante este escenario, el alcalde ha hecho un llamamiento a la unidad de toda la comarca de la Ribera por encima de colores políticos para defender a sus vecinos frente a lo que califica como recortes, planteando la preocupación de qué localidad será la siguiente afectada si no se frena esta decisión.







