La lucha contra la multirreincidencia y la delincuencia organizada ha sumado un nuevo hito en el área metropolitana. Un macrooperativo policial desplegado en el marco del dispositivo Kanpai se saldó con un balance de 100 detenidos en el transcurso de las actuaciones preventivas realizadas entre la tarde y la noche de ayer. La estrategia de saturación e intervención en zonas conflictivas ha permitido neutralizar perfiles delictivos recurrentes dedicados, en su mayoría, a hurtos y robos con fuerza.
El despliegue de seguridad ciudadana, enfocado en disuadir conductas delictivas y retirar elementos de riesgo de la vía pública, conllevó la plena identificación de un total de 2.026 personas. Los controles e interceptaciones focalizadas buscan revertir las curvas delictivas en los entornos urbanos con mayor concentración de delitos contra el patrimonio y robos con violencia.
Armas blancas y drogas intervenidas en los controles en la vía pública
La presencia policial se tradujo asimismo en la tramitación de infracciones administrativas que refuerzan el control del espacio público. Los agentes interpusieron 110 denuncias por tenencia de armas y sustancias estupefacientes, logrando decomisar objetos peligrosos como armas blancas de las calles. A estas intervenciones se sumaron 44 denuncias de tráfico detectadas en los distintos filtros de movilidad vial establecidos en los accesos urbanos metropolitanos.
Inspección administrativa de locales de ocio y establecimientos comerciales
La acción contra los focos de delincuencia e incivismo también se trasladó al plano comercial y de ocio nocturno. Los efectivos policiales realizaron de manera simultánea 31 inspecciones a establecimientos de concurrencia pública. Estas auditorías administrativas actúan de forma directa sobre las estructuras que facilitan el asentamiento de actividades delictivas o la receptación de productos ilícitos en los diferentes municipios integrados en la red de seguridad del área metropolitana.


