Bilbao

EL AYUNTAMIENTO DE BILBAO, DE LA MANO DE LA SOCIEDAD DE CIENCIAS ARANZADI, OFRECE LA POSIBILIDAD DE VISITAR VIRTUALMENTE EL ANTIGUO TÚNEL Y REFUGIO ANTIAÉREO DE LA GUERRA CIVIL EN CALLE ZABALBIDE

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EL AYUNTAMIENTO DE BILBAO, DE LA MANO DE LA SOCIEDAD DE CIENCIAS ARANZADI, OFRECE LA POSIBILIDAD DE VISITAR VIRTUALMENTE EL ANTIGUO TÚNEL Y REFUGIO ANTIAÉREO DE LA GUERRA CIVIL EN CALLE ZABALBIDE

  • El equipo de Aranzadi –compuesto por arqueólogos/as, etnógrafos/as, topógrafos/as y expertos/as en Memoria Histórica– ha consultado más de 50 documentos históricos, además de realizar la revisión exhaustiva de la prensa vasca entre septiembre de 1936 y junio de 1937, con el fin de contextualizar la construcción de esta infraestructura.
  • Bilbao llegó a contar con casi 300 refugios antiaéreos destinados a la protección de la población civil durante la contienda.
  • El Consistorio ha trabajado, además, en  la señalética en recuerdo del antiguo refugio. A partir de hoy mismo se pueden ver, en las dos antiguas entradas al mismo, sendos murales conmemorativos. 

La Sociedad de Ciencias Aranzadi ha realizado un detallado análisis acerca de una de las muchas huellas que la Guerra Civil dejó en Bilbao, en concreto ha documentado y contextualizado –por encargo del Ayuntamiento la construcción de los antiguos túneles-refugio de la calle Zabalbide en Solokoetxe.

Este trabajo tiene su origen en un acuerdo de pleno suscrito en la sesión ordinaria de junio de 2021 y aprobado a través de una enmienda de modificación de EAJ-PNV, Socialistas Vascos y EH Bildu, a proposición inicial de EH Bildu.

El encargo realizado a la Sociedad de Ciencias Aranzadi se ha centrado en el análisis de tres aspectos:

  • Documentación escrita: revisión de fuentes documentales e investigación histórica.
  • Documentación gráfica y realización de un registro tridimensional de las galerias, al objeto de crear un Paseo Virtual 3D, con fotografías de 360º inmersivas y en alta calidad, para que las personas espectadoras puedan recorrer todo el conjunto virtualmente y de forma intuitiva.
  • Identificación y documentación de elementos y objetos hallados en las galerías.

Un trabajo ya finalizado y al que se ha destinado un presupuesto de 9.948,89 euros (IVA incluido).

DOCUMENTACIÓN ESCRITA

Las fuentes documentales consultadas por Aranzadi para abordar la investigación histórica abarcan desde fuentes bibliográficas y hemeroteca, además de archivos –tanto Archivo Municipal de Bilbao y el Archivo Histórico de Euskadi– y el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora. En total, y para la elaboración del informe final, se han consultado más de 50 documentos históricos, además de la revisión exhaustiva de la prensa vasca entre septiembre de 1936 y junio de 1937.

De toda esa información, se constata que desde el inicio de la contienda, en julio de 1936, Bilbao fue bombardeada por las tropas franquistas en 54 ocasiones; la primera de ellas el 25 de septiembre, tras el llamamiento a la rendición a la población de Bizkaia por parte del general Emilio Mola, causando un número de muertos y heridos indeterminado.

Esos primeros bombardeos sobre la Villa motivaron que Gobierno Vasco iniciara la construcción de una serie de estructuras destinadas a la defensa de la población civil. Así se lo hizo saber a través de un oficio el inspector general de Obras de Defensa de la Dirección de Obras del al propio alcalde de Bilbao, entonces Ernesto Ercoreca, en una actuación que es calificada como “obra humanitaria” y su construcción “de urgente necesidad”.

Se calcula que en Bilbao se habilitaron un total de 269 refugios antiaéreos en apenas un año, y a diferencia de otras ciudades como Barcelona –donde se construyeron masivamente en el subsuelo-, en la Villa la principal característica es que se reutilizaron edificaciones ya existentes, fundamentalmente sótanos y galerías de tren, en casi el 90 % de los casos.

Uno de esos casi 300 refugios fue el del número 7 de la calle Zabalbide. El primer documento en el que se hace mención a su construcción es precisamente el citado oficio dirigido al alcalde Ercoreca. La mención exacta –tal y como recoge Aranzadi en su informe– es la siguiente: “Pasado el número 7 hay un muro de contención también de bastante cota para acometer un trabajo similar al anterior (ese “anterior” hace referencia al refugio habilitado en la Plazuela de los Santos Juanes)”.

Se proyectaba, en concreto, la apertura de dos galerías  en dos puntos distanciados unos 15 o 20 metros, para posteriormente unirlos “a distancia prudencial, por una transversal paralela al muro”.

El diario El Liberal del 6 de febrero de 1937 publicó el listado de refugios antiaéreos con los que contaba la Villa en ese momento, así como una serie de recomendaciones e instrucciones para garantizar la seguridad que buscaban protección en ellos. Listado en el que aparecía que los números 7 y 9 de la calle Zabalbide contaban con una galería que servía para ese fin y tenía una capacidad para 200 personas en unos 200 metros cuadrados de superficie. Tenía varios accesos precisamente para que, si uno de ellos resultaba destruido a consecuencia de las bombas, la población civil pudiera salir por el otro.

En el Archivo Histórico de Euskadi existe, además, documentación relativa a las personas encuadradas en el Batallón de Defensa Pasiva adscritas a los diferentes refugios, y en un primer análisis se han identificado unas 18 personas adscritas a éste de Zabalbide.

Incluso hay bibliografía que apunta a que durante los primeros años del Franquismo, las autoridades del régimen se preocuparon en la conservación de estas estructuras en Bilbao. A este respecto, en el Archivo Municipal de Bilbao se custodia un documento relativo a “la apertura y obras necesarias para la conservación de los refugios existentes” y establecía en 11.770 pesetas la cuantía necesaria para las obras de mantenimiento del de Zabalbide.

DOCUMENTACIÓN GRÁFICA Y RECREACIÓN VIRTUAL

El equipo de Aranzadi –compuesto por arqueólogos/as, etnógrafos/as, topógrafos/as y expertos/as en Memoria Histórica– ha realizado un registro tridimensional de la galería mediante el sistema Laserscanner 3D.

Esto ha permitido generar un tour virtual 3D, con fotografías de 360º inmersivas y en alta calidad. Esta recreación virtual se puede realizar siguiendo el siguiente enlace:

https://my.matterport.com/show/?m=aMnL4ApwjbG

IDENTIFICACIÓN Y DOCUMENTACIÓN DE ELEMENTOS MATERIALES

El trabajo enumera y analiza los elementos materiales, muebles e inmuebles, encontrados en el espacio.

Tras su estudio, concluye Aranzadi, la galería de Zabalbide “al igual que otros refugios coetáneos, fue dotado de sistema de ventilación de aire y corriente de electricidad”. Algunos otros materiales apuntan a un tipo de red de tuberías para el suministro o corriente de agua. Sin embargo, todas estas instalaciones han sido desmontadas a lo largo de su historia, ya que hoy en día solo podemos encontrar restos de lo que pudieron ser, tales como un trozo de tubería de plomo encontrado a diez metros de la entrada, aisladores de luz de porcelana distribuidos por todo el ámbito, soplador de aire, tubería de hierro…

También se han hallado 9 unidades de casquillos o vainas de proyectil en mal estado de conservación, gancho y cincel.

Asimismo, algunos materiales aparentemente antiguos nos podrían dar información sobre la cotidianeidad dentro de este espacio: botellas de vidrio, lata de leche condensada, peine,  una bota de cuero…

Se han encontrado objetos más contemporáneos, que constatan el tránsito y el uso de este espacio en la segunda mitad del siglo XX, alterando los elementos, el uso y el estado original de las galerías. Moneda de diez céntimos de peseta acuñada en 1959, bolsa de patatas fritas…

SEÑALÉTICA EN RECUERDO

Como colofón al proyecto, el Ayuntamiento ha trabajado en  la señalética en recuerdo del antiguo refugio. Y, así, a partir de hoy mismo, se podrán ver los murales colocados en las dos antiguas entradas al mismo.

Se trata de dos murales realizados en lava volcánica esmaltada con textos e imágenes sobre los refugios y los bombardeos que padeció Bilbao durante la Guerra Civil. Sus dimensiones son 130×92 y 140×70 centímetros, respectivamente.

Estos trabajos han brindado una oportunidad única para conocer mejor la historia de la Villa mediante la contextualización y el estudio de esta infraestructura, al objeto de que no quede condenada al olvido, ni su existencia ni el uso que tuvo, así como tampoco las huellas que la contienda dejaron en nuestra ciudad.

BILBAO IZAN 2023: ‘LA GUERRA CIVIL EN BILBAO: UNA MIRADA HACIA ATRÁS’

Precisamente la Guerra Civil y sus huellas en Bilbao han centrado la programación del programa cultural Bilbao Izan en los últimos meses con diferentes propuestas englobadas todas ellas bajo el título ‘La Guerra Civil en Bilbao: una mirada hacia atrás’. Se trata de una propuesta ciudadana aprobada en el proceso de Presupuestos Participativos Municipales, cuyo objetivo principal es reforzar la memoria histórica de la contienda y sus consecuencias en la Villa.

Dentro de este contexto, y tras diferentes actividades culturales, como visitas guiadas, los vídeos breves Txio Ta Txio –que se siguen difundiendo semanalmente en las redes sociales municipales–, exposiciones fotográficas  o propuestas de ocio para familias, el Ayuntamiento ha organizado recientemente una exposición de pintura de Edouard Lazarguren, pintor bilbaino refugiado en Francia durante la contienda.

La muestra, que lleva por título Vuelta, se podrá visitar en el Centro Municipal de Distrito de Abando (Barrainkua, 5) hasta el 11 de diciembre.

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