El 73% de la población de Bizkaia considera que la situación del COVID-19 afectará en gran medida a la calidad de vida

Comparte/Partekatu

Según recoge el estudio La situación del COVID-19 y sus efectos en Bizkaia, realizado por la Diputación Foral, las personas más jóvenes y las de mayor edad son las que se muestran más confiadas en que el efecto sobre la calidad de vida en Bizkaia será menor, si bien los porcentajes de quien es menos optimista son elevados en todas las franjas de edad. Seis de cada diez consideran que tras retomarse la actividad económica normal la situación cambiará mucho o bastante. La mitad de las personas encuestadas consideran que el coronavirus ha tenido un impacto fuerte en sus vidas, especialmente en las relaciones familiares y personales, en el ámbito laboral y en el estado de ánimo. Aun así, el 49% de quienes han tomado parte en este estudio dice haber superado muy bien o bien el confinamiento.

La Diputación Foral de Bizkaia ha realizado un estudio sociológico ad hoc para conocer la repercusión en diferentes ámbitos de la pandemia y la crisis generada por el coronavirus del que se desprende que el 73% de la ciudadanía considera que la situación provocada afectará mucho o bastante a la calidad de vida del territorio. Este estudio, elaborado entre el 8 y el 22 de junio de este año mediante 1.100 encuestas telefónicas, también deja ver que quienes tienen entre 18 y 24 años y quienes rebasan los 64 años, esto es, las personas más jóvenes y las de mayor edad confían más en que ese efecto en la calidad de vida será menor. En cualquier caso, las y los más optimistas sólo alcanzan en esas franjas de edad el 25% y el 27%, respectivamente.

Éstas son algunas de las principales conclusiones de La situación del COVID-19 y sus efectos en Bizkaia, un estudio sociológico que, dada su extensión y diferenciación temática de los bloques de información que contiene, se ha dividido en dos entregas. Esta primera se centra en el análisis de la percepción de la ciudadanía acerca del grado de afección de la pandemia en su entorno, los efectos de la crisis sanitaria en diferentes ámbitos, así como las actitudes ante la vuelta progresiva a la normalidad en planos como el consumo, las relaciones sociales y familiares y la movilidad y el transporte público. Además, el estudio incluye un apartado de estimación electoral, focalizado específicamente en el momento actual y reflejado en las elecciones al Parlamento Vasco que se celebran el próximo 12 de julio.

Entre las proyecciones a futuro que realiza la ciudadanía y que recoge el estudio sociológico encargado por la Institución foral acerca de cambios de actitudes en el futuro inmediato, destaca la previsión que hace el 76% de las personas entrevistadas de seguir comprando en los mismos establecimientos (tiendas, bares, restaurantes…) tal y como lo hacía antes de la situación de crisis. Esta intención es aún más marcada entre los grupos de población de más edad (el 82% de quienes tienen entre 55 y 64 años y el 87% de quienes superan los 64 años). La fidelidad ligada al consumo en los establecimientos de siempre contrasta con unas actitudes menos claras en lo referido a cuestiones como el uso del transporte público (sólo el 37% dice taxativamente que lo utilizará como siempre), el ocio y los espectáculos (29%), el consumo considerado globalmente y las grandes decisiones de compra (únicamente el 22% confirma que mantendrá sus inversiones en vivienda, coche, reformas en el hogar…).

En relación a cómo se ha vivido esta crisis sanitaria, sólo 2 de cada diez personas afirman haber tenido algún caso de COVID-19 en su entorno familiar y el 56% de quienes han realizado las entrevistas no han tenido conocimiento directo de ningún caso salvo a través de los medios de comunicación. Entre las personas que sí han tenido casos en el entorno familiar, estos se han producido mayoritariamente (16%) entre personas que no residían en el mismo hogar. El 30% afirma conocer algún caso en su entorno directo de amistades y compañeros de trabajo, porcentaje que se eleva al 38% entre las personas de 35 a 44 años.

Impacto del confinamiento

Además, el 49% de la ciudadanía ha superado bien o bastante bien la experiencia del confinamiento, mientras un 31% asegura haberla superado ni bien ni mal. Sólo un 19% lo ha vivido mal o muy mal. Las personas de entre 35 y 44 años y las que tienen entre 55 y 64 son los que mayor tensión reflejan con la experiencia del confinamiento, con porcentajes que reflejan que lo han pasado mal o muy mal en porcentajes del 27% y del 24%, respectivamente. Quienes superan los 64 años, por el contrario, constituyen el grupo que en mayor medida han llevado bastante bien (35%) o muy bien (22%) la situación.

Entre las emociones que han aflorado en esa etapa de confinamiento, las mayoritarias son las de preocupación (el 72% manifiesta sentirla en gran medida) y la solidaridad (75%). Completan el collage de emociones la coexistencia más ambivalente de sensación de seguridad (un 42% de la ciudadanía se siente bastante o muy segura, un 36% se siente algo segura y un 21%, poco o nada segura), la confianza (en relación a la seguridad un 40% afirma sentirse confiada; un 37%, algo confiada y un 22%, poco o nada), el miedo (un 39% dice tener bastante o mucho y un 30%, poco o nada) y el enfado (un 40% frente al 36% que no se identifica con esa sensación). Los grupos de edad intermedios son los más expuestos a sentir menos seguridad y mayor desconfianza y enfado (en especial quienes tienen entre 35 y 44 años).

También la intensidad con la que han percibido el impacto sobre la vida personal ha sido diferente en función de la edad de las personas entrevistadas. Quienes lo han percibido como un golpe mayor han sido las personas de menor edad: de los 18 a los 44 años, las personas entrevistadas manifiestan una percepción más intensa de alto impacto sobre su vida personal, por encima del 70%. Esa percepción disminuye notablemente entre las y los mayores de 64 años, situándose en el 41%. Con estas variaciones, el porcentaje global de quienes consideran que la situación vivida ha afectado mucho o bastante a su vida es del 52%.

La mayor afección se percibe en cuestiones como las relaciones familiares y personales (el 56% declara que se han visto muy o bastante afectadas), las maneras de trabajar (51%) y el estado de ánimo (47%). De nuevo, la clave generacional muestra diferencias significativas en la intensidad de la percepción de los efectos: los grupos de edad ‘intermedios’ son los que perciben un mayor impacto, especialmente en el ámbito familiar y laboral.

Estimación electoral

Finalmente, en lo referido a la estimación electoral, los resultados del estudio auguran una victoria del PNV, partido al que le corresponderían 12 escaños (uno más que en las anteriores elecciones autonómicas) y un 44% de intención de voto en Bizkaia. Le seguirían con 5 escaños EH Bildu, que mantendría el resultado obtenido en noviembre de 2016, pero con un porcentaje de voto algo superior (19,9% frente al 17,56% de la anterior contienda electoral). El PSE subiría también un escaño, obteniendo 4 y tanto Elkarrekin Podemos como la coalición entre PP y Ciudadanos perderían uno, con lo que se quedarían con tres y un representante, respectivamente. La abstención se situaría en el 43,8%.


Comparte/Partekatu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *