Foto y agradecimiento Athletic Club
Comparte/Partekatu

El Athletic Club ha igualado a uno en su regreso a LaLiga ante el Atlético. Anotó cuando mejor jugaba gracias a una llegada de Muniain desde atrás, pero un ligero despiste, uno de los contados que tuvieron los leones, permitió a Diego Costa igualar dos minutos después, en el 38’.

En un vacío San Mamés, con una tristeza absoluta por no poder defender el escudo ante su público, los leones dieron la cara en todo momento y evidenciaron tener hambre en la dura batalla que les queda para intentar jugar en Europa.

El sencillo homenaje a los socios y aficionados fallecidos por el Covid, con los dos capitanes, Iker Muniain y Koke Resurrección, depositando dos ramos de flores sobre un asiento negro, dio paso a un emotivo minuto de silencio con los acordes pausados del himno rojiblanco. El Athletic Club sabe que sin los aficionados no tiene sentido, pero tocaba tratar de dar la cara por ellos.

Los de Gaizka Garitano se pusieron manos a la obra. Después de un susto inicial en un mano a mano de Carrasco que se fue fuera por poco, fueron cogiendo el dominio del juego. Una acción bien ligada entre Muniain y Capa terminó con un cabezazo a las manos de Oblak por parte de Muniain. El meta esloveno, que ya fue una pesadilla en la ida con una parada imposible a Iñigo Martínez, repitió secuencia en otro testarazo, esta vez de Yeray, al que había encontrado Muniain con un centro perfecto.

Nada pudo hacer tres minutos más tarde, en el 36’, cuando penetró Yuri y sirvió a Muniain para que cruzase el balón a las mallas con la derecha. Una pena no poder abrazarse al público para celebrarlo. Lo más lastimoso fue que en apenas cien segundos igualó Costa al entrar solo por el centro.

El Athletic siguió mandando en el juego y en el 60’ a los aficionados se les dibujó la imagen de Yuri encarando la portería en Granada, la del gol que dio el pase a la esperada final. Su disparo, esta vez al palo corto, murió en el lateral de la red.

Los técnicos tiraron de banquillo y entre discusiones por la labor de González González, un notable árbitro, llegó la otra gran parada del encuentro, de Unai Simón a Arias cuando remató al segundo palo a bocajarro. Por algo Oblak y nuestro guardameta pelean por el Zamora de LaLiga. El miércoles toca conquistar Ipurua, en un derbi que no será como los habituales


Comparte/Partekatu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *