Hay historias empresariales que empiezan con un gran plan perfectamente dibujado y otras que nacen de una decisión mucho más sencilla: intentarlo. En SumanLab ocurrió lo segundo. Tres profesionales con más de 20 años de experiencia en el sector decidieron en 2019 dar un paso adelante, dejar atrás su anterior empresa y crear su propio proyecto.
Así nació SumanLab, empezaron como microcooperativa navarra pero desde hace dos años pasaron a S.L., dedicada inicialmente a la fabricación de mobiliario y equipos para laboratorios y que, con el paso de los años, ha ido ampliando su actividad hasta convertirse también en un proveedor de suministro integral para este tipo de instalaciones.
La historia la cuenta Javier De Carlos, uno de los tres socios fundadores, junto a Patxi Ayestarán y Txema Berruete. Los tres procedían de una empresa familiar del sector en la que habían desarrollado buena parte de su trayectoria profesional. Allí habían conocido de cerca las necesidades de los laboratorios, pero también habían observado cómo la actividad se orientaba cada vez más hacia la distribución y hacia la compra de producto fabricado fuera, mientras perdía peso la fabricación propia.
Fue entonces cuando apareció la pregunta que, tantas veces, está detrás de un proyecto empresarial: ¿por qué no hacerlo por nuestra cuenta?
Y decidieron probar.
Dejar una empresa para empezar prácticamente de cero
La empresa se constituyó en noviembre de 2019 y comenzó realmente su actividad en febrero de 2020.
El momento no pudo ser más complicado.
"Dos semanas antes del COVID", recuerda Javier.
Apenas habían abierto la persiana cuando llegó la pandemia y buena parte de la actividad económica quedó paralizada. Para una empresa recién nacida, con todo por construir, aquello podía haber sido un golpe definitivo.
Sin embargo, el sector en el que trabajaban tenía una particularidad importante. Sus productos y servicios estaban relacionados con laboratorios y hospitales, por lo que podían mantener la actividad al tratarse de un ámbito considerado esencial.
Eso no significaba que fuese fácil. La posibilidad de acudir a trabajar no solucionaba el problema de que no se podía visitar a clientes, mantener reuniones presenciales o desarrollar con normalidad una actividad comercial que acababa de empezar.
SumanLab aprovechó aquel tiempo para hacer algo que terminaría siendo fundamental: desarrollar internamente sus propios equipos y prototipos.
Mientras el mundo permanecía prácticamente parado, los tres socios seguían avanzando dentro de sus posibilidades.
Y cuando terminó aquel periodo más restrictivo, el equipo comenzó a crecer.
De tres socios a un equipo que sigue creciendo
Los tres fundadores no permanecieron solos durante mucho tiempo. Desde prácticamente el comienzo se incorporó un antiguo compañero de la empresa anterior, Iñaki Beroiz, responsable de producto. Poco después llegó Andrés Cancho, encargado de la parte de equipos y fabricación.
De esta manera, SumanLab pasó rápidamente a contar con un equipo de cinco personas.
El crecimiento continuó posteriormente y la empresa ha llegado a trabajar con nueve personas. Ahora prepara además una nueva incorporación para cubrir una vacante y continuar reforzando el equipo.
Es una evolución significativa para una empresa que comenzó con tres socios, una idea y muchas incertidumbres.
También lo es porque detrás del crecimiento no ha habido un cambio de filosofía. Al contrario: la intención inicial de apostar por la fabricación propia sigue siendo una de las características que definen a SumanLab.
Fabricar en Navarra como punto de partida
El origen de SumanLab está en la fabricación de mobiliario de laboratorio y equipos especializados.
Entre estos últimos se encuentran las vitrinas de gases, las cabinas de flujo laminar, las cabinas de filtración y las estufas de desecación y de cultivo.
Pero si existe una característica que Javier destaca especialmente es la capacidad para fabricar a medida.
En un mercado en el que, según explica, buena parte de la competencia está tendiendo hacia la estandarización, SumanLab ha decidido recorrer el camino contrario: adaptarse a las necesidades concretas de cada cliente.
Eso significa que una empresa puede plantear una necesidad específica para su laboratorio y el equipo de SumanLab estudiar cómo responder a ella.
No se trata únicamente de elegir un producto de un catálogo cerrado.
Diseñamos, fabricamos e instalamos cualquier proyecto de laboratorio llegando a ofrecer un llave en mano, en lo que abarca aparte del mobiliario y equipamiento servicios, instalaciones y la propia obra cuando es necesario coordinando gremios para poder ofrecer un servicio integral.
Es una forma de trabajar que requiere conocimiento técnico, capacidad de fabricación y, sobre todo, escuchar qué necesita realmente quien está al otro lado.
Y esa cercanía con el cliente es una parte importante de la identidad de la empresa.
Cuando fabricar ya no es suficiente
Con el paso de los años, SumanLab ha ido descubriendo que las necesidades de sus clientes iban mucho más allá del mobiliario que inicialmente constituía el núcleo del proyecto.
Un laboratorio no necesita solamente mesas, vitrinas o determinados equipos. Necesita material para desarrollar su actividad cotidiana.
De ahí surgió una segunda gran pata del negocio: la distribución.
Actualmente, SumanLab suministra todo tipo de material de laboratorio, incluyendo reactivos, fungible y equipamiento, además de las máquinas que fabrica directamente.
Para completar esa oferta, la empresa ha alcanzado acuerdos con otras compañías que le permiten ofrecer equipos y productos que no fabrica directamente y trabajar en Navarra y provincias limítrofes.
Lo que comenzó como un complemento de la fabricación se ha convertido hoy en una parte fundamental de la actividad.
Javier explica que el mayor de volumen de facturación procede de la fabricación pero que con el paso del tiempo y actualmente cada vez gana mas peso la distribución y venta del día a día.
La incorporación de Nuria Aizpún al área comercial ha sido especialmente importante en este proceso, ya que está desarrollando precisamente la parte relacionada con la distribución.
El resultado es una empresa con dos actividades que se complementan: fabricación propia y suministro integral.
Una solución para el laboratorio, desde la fabricación hasta el suministro
La evolución tiene una consecuencia clara para el cliente.
Una empresa o un laboratorio puede acudir a SumanLab tanto cuando necesita un elemento fabricado específicamente para su instalación como cuando precisa material para su funcionamiento cotidiano.
Es una transformación interesante porque la compañía no ha abandonado aquello que estaba en el origen de su nacimiento. Al contrario, ha añadido nuevas capacidades alrededor de ese conocimiento.
La fabricación sigue siendo esencial, pero ahora está acompañada por una oferta de distribución mucho más amplia.
SumanLab dispone actualmente de acceso a un catálogo muy amplio de productos y equipos gracias a los acuerdos alcanzados con diferentes empresas.
Para una compañía que acaba de cumplir sus primeros años de trayectoria, conseguir ese acceso no fue inmediato.
Al principio, explica Javier, algunos fabricantes ya tenían acuerdos con otras empresas de la zona y fue necesario demostrar poco a poco que SumanLab podía convertirse en un socio adecuado para distribuir sus productos.
Con el tiempo, esas relaciones se han consolidado y la empresa dispone ahora de un catálogo que le permite competir en el suministro diario a laboratorios.
El siguiente paso: crecer hacia arriba
Quizá uno de los mejores indicadores de la evolución de una empresa sea que llega un momento en el que el espacio empieza a quedarse pequeño.
Eso es precisamente lo que está ocurriendo ahora en SumanLab.
La empresa tiene previsto acometer una ampliación de sus instalaciones a partir del 24 de septiembre. La solución, curiosamente, no será buscar necesariamente una nave mayor, sino aprovechar una característica de la actual: su altura.
La idea es crecer hacia arriba mediante módulos y triplicar prácticamente el espacio destinado al almacenamiento.
Es una decisión que responde a una necesidad muy concreta: ya no hay espacio suficiente para seguir creciendo con la distribución y el almacenamiento de productos.
Pero la ampliación tiene una segunda parte.
En la zona superior de las instalaciones existe actualmente un espacio utilizado para almacenar embalajes y otros materiales. Con la reorganización prevista, SumanLab quiere transformar ese lugar en un showroom.
La intención es acondicionarlo para poder mostrar laboratorios y diferentes soluciones a los clientes.
Será, por tanto, algo más que un espacio de exposición. Permitirá enseñar de una manera directa cómo pueden plantearse determinadas instalaciones y cómo funcionan los productos y equipos que forman parte de la actividad de SumanLab.
Siete años después, una empresa que sigue construyendo
Mirando hacia atrás, resulta difícil separar la historia de SumanLab de las circunstancias extraordinarias en las que nació.
Tres socios saliendo de una empresa en 2019 para intentar construir su propio camino. Una empresa que abre en febrero de 2020. Una pandemia que llega prácticamente de inmediato. Un mercado paralizado. Y, aun así, un primer ejercicio que terminó de forma positiva.
Después llegaron nuevos compañeros, nuevos clientes, nuevos acuerdos y una ampliación progresiva de la actividad.
Ahora, cerca de alcanzar su séptimo año de trayectoria, SumanLab se encuentra en otro punto: aquel en el que una empresa que nació apostando por la fabricación propia ha conseguido combinarla con una segunda actividad de suministro integral.
Y lo hace manteniendo una idea que estaba presente desde el primer día.
Fabricar aquí.
Escuchar al cliente.
Adaptarse a sus necesidades.
Y ofrecerle, siempre que sea posible, una solución completa.
En un sector tan especializado como el de los laboratorios, donde detrás de cada mesa, cada equipo o cada suministro existen necesidades concretas, quizá ahí esté precisamente el valor de una empresa como SumanLab: conocer el oficio desde dentro y haber convertido ese conocimiento en una forma propia de trabajar.
Siete años después de aquella decisión de empezar "con una mano delante y otra detrás", la persiana ya no se abre sobre un proyecto recién nacido.
Se abre sobre una empresa que sigue creciendo y que ahora, literalmente, se prepara para hacerlo hacia arriba.
SumanLab
Web: sumanlab.com











