La recaudación acumulada de la Hacienda Foral de Álava ha alcanzado los 1.062 millones de euros en el periodo comprendido entre enero y mayo. Sin embargo, las autoridades financieras han advertido que este balance no es directamente comparable con el registrado en el mismo ejercicio del año anterior. La causa principal de este desfase metodológico es la implantación del sistema SAP, una nueva plataforma informática destinada a modernizar y optimizar la gestión tributaria del territorio histórico.
Esta actualización tecnológica ha provocado un adelanto sustancial en la contabilización de determinados ingresos y ha generado distorsiones en los ajustes técnicos que se realizan de forma habitual con las otras diputaciones forales vascas.
Junto al factor tecnológico, el comportamiento de los ingresos fiscales se ha visto condicionado por el impacto de las medidas tributarias de alivio aprobadas por el Gobierno Foral. Estos decretos urgentes se diseñaron con el objetivo de mitigar las tensiones financieras de los agentes económicos locales, derivadas de la coyuntura geopolítica por el conflicto en Irán y el contexto generalizado de incertidumbre económica global.
Impuestos directos y retenciones de trabajo en el marco de la estabilidad financiera
En el desglose de la campaña, los impuestos directos aportaron un total de 494,7 millones de euros. El grueso de esta partida corresponde a la recaudación por IRPF, que ascendió a 417,3 millones de euros, reflejando un incremento nominal de 57,1 millones respecto al año previo. No obstante, si se descuentan los ingresos anticipados contablemente por el nuevo software, la cifra comparable real se situaría en 367,98 millones de euros.
Por su parte, las retenciones de trabajo alcanzaron los 527,7 millones de euros en la certificación, aunque bajo el criterio analítico del ejercicio anterior el importe equivalente sería de 480,24 millones de euros.
Las medidas de apoyo económico por el conflicto internacional afectaron directamente a los pagos fraccionados, que sufrieron una merma de 6,6 millones de euros tras anularse el primer pago de la campaña, fijando la recaudación de este concepto en 8,3 millones de euros. Asimismo, la cuota diferencial arrojó una devolución neta de 146,9 millones de euros, frente a los 128,9 millones de la temporada pasada.
En lo que respecta al Impuesto de Sociedades, los ingresos fiscales sumaron 61,03 millones de euros, lo que supone un crecimiento de 10,2 millones. Aplicando el ajuste por el adelanto informático, la cifra comparable se reduce a 58,5 millones de euros, consolidando un repunte real de 5,6 millones, con una cuota diferencial de 31,3 millones de euros.
Impuestos indirectos e ingresos fiscales por hidrocarburos en la economía alavesa
El bloque de los impuestos indirectos sumó un global de 483 millones de euros, siendo la categoría que mayor distorsión estadística presenta a la hora de realizar análisis homogéneos debido al peso de los ajustes interterritoriales.
En el caso del IVA, la recaudación propia de Álava se elevó hasta los 331,9 millones de euros. Al aislar el efecto de la anticipación de caja provocada por el sistema SAP, el importe se sitúa en 286 millones de euros, lo que certifica una progresión al alza de la actividad comercial interior con un incremento neto de 39,5 millones de euros.
Finalmente, la partida ligada al Impuesto sobre Hidrocarburos formalizó una recaudación de 89,5 millones de euros. Al incorporar el cómputo global de los ajustes institucionales, esta tasa específica refleja una contracción de 3,8 millones de euros en comparación con el registro certificado en mayo del año anterior.






