La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde definitiva al proyecto de renovación del campo de fútbol municipal Herrera, una instalación que arrastra años de deterioro técnico y deficiencias en su seguridad. Con un presupuesto de 3,1 millones de euros, la intervención busca transformar un espacio crítico para el deporte base del barrio, que actualmente sufre un desgaste severo en su superficie de juego y sistemas auxiliares.
Según ha detallado el concejal de Proyectos y Obras, Juantxo Marrero, la situación actual del recinto —con fisuras en el césped, drenajes obstruidos y un riego inoperativo— hacía necesaria una remodelación ambiciosa para devolver al barrio un equipamiento "de gran valor funcional y simbólico".
Un calendario en dos fases
El cronograma de trabajo se ha diseñado para minimizar el impacto en la competición oficial:
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Fase 1 (Mayo - Octubre 2026): Los trabajos previos arrancarán este 12 de mayo. Tras el fin de la temporada actual, se procederá al cambio del terreno de juego. Se espera que el campo esté operativo para la práctica deportiva en octubre.
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Fase 2 (Octubre 2026 - Enero 2027): Una vez habilitado el césped, las obras se centrarán en la remodelación de los vestuarios y la grada, cuya inauguración está prevista para el inicio del próximo año.
Durante el periodo de obras, Donostia Kirola coordinará con los clubes afectados el uso de instalaciones alternativas para garantizar que puedan realizar la pretemporada y el inicio de la campaña 2026-2027.
Tecnología sostenible y equipamiento de vanguardia
El nuevo campo de Herrera apostará por la sostenibilidad mediante la instalación de un césped artificial de última generación que no requiere materiales de relleno plásticos. El proyecto incluye además una actualización tecnológica completa:
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Eficiencia energética: Nueva iluminación mediante columnas con luminarias LED.
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Gestión hídrica: Sistema de riego con seis cañones de alto rendimiento.
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Equipamiento deportivo: Marcador electrónico, banquillos tipo túnel, redes parabalones y porterías reglamentarias (F11 y F7) con sistemas antivuelco.
Finalmente, la reforma de la grada eliminará los asientos a nivel de campo para mejorar la accesibilidad y la visibilidad de los espectadores, manteniendo la estructura principal pero modernizando su confort.




