Alessio Lisci no escondió la trascendencia del partido. El entrenador de Osasuna compareció este sábado ante los medios en la rueda de prensa previa al encuentro ante el Sevilla —domingo 26 de abril, 18:30 horas, El Sadar— y dejó un mensaje claro: esto es una final.
"Mañana es el partido más importante del año y tenemos que jugarlo como si fuéramos últimos en la tabla, con el mismo nivel de activación, con el mismo nivel de hambre, nosotros, la afición y el club", subrayó el técnico italiano, que pidió a los suyos que sean ellos quienes enciendan al estadio y no al revés. "Tenemos que hacer una entrada a El Sadar típica nuestra, de entrar muy fuerte, porque la afición se merece que seamos nosotros los que los enchufemos más que ellos nos enchufen a nosotros."
"El Sevilla va a reaccionar, no nos podemos fiar"
Lisci advirtió que el rival llegará a Pamplona con una necesidad extrema tras su tropiezo en la última jornada y que sería un error confiarse. "No nos podemos fiar de lo que hemos visto en su último partido, seguro que van a reaccionar y tenemos que estar muy preparados", insistió.
El técnico asumió que habrá momentos duros durante el encuentro y pidió a todo el mundo —jugadores, banquillo y grada— que los pasen juntos. "Si los hay, hay que animarnos, apoyarnos y pasar este partido porque es muy clave de cara a lo que viene."
La salvación, al alcance de la mano
El mensaje de Lisci tuvo también un horizonte claro: si Osasuna saca los tres puntos, la permanencia puede quedar matemáticamente sellada. "Si los sacamos, a celebrar como toca la salvación y a partir del día siguiente pisar el acelerador al máximo para ver hasta dónde podemos llegar", concluyó.







