El departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, a través del ente público Euskal Trenbide Sarea (ETS), ha dado luz verde a la licitación de las obras de rehabilitación del puente internacional de Irun. Con un presupuesto que roza los tres millones de euros, esta intervención técnica busca garantizar la seguridad y durabilidad de una infraestructura crítica que une la ciudad fronteriza con el municipio de Hendaia.
El proyecto es el resultado de las labores de inspección y análisis permanente que ETS realiza en la red ferroviaria de Gipuzkoa y Bizkaia. Las actuaciones, cuyo inicio está previsto para el próximo otoño, cuentan con un plazo de ejecución de 16 meses, periodo en el cual se subsanarán diversas patologías detectadas en la estructura de hormigón y sillería.
Reparación de patologías y refuerzo de cimentaciones
La intervención técnica se dividirá en varias fases de ingeniería civil para asegurar la estabilidad del viaducto. En primer lugar, los trabajos se centrarán en el refuerzo de las cimentaciones de las pilas P1 y P4, elementos clave para soportar las cargas del tráfico ferroviario.
Posteriormente, se procederá a la reparación integral del viaducto mediante el uso de andamios especializados. Entre las labores de mantenimiento de infraestructuras destacan:
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Protección de los elementos de hormigón frente a la carbonatación.
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Eliminación de vegetación invasiva y superficies calcificadas.
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Rejuntado y reconstrucción de los sillares dañados.
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Renovación completa de la vía e impermeabilización del tablero.
Clave en la movilidad transfronteriza de Gipuzkoa
El puente sobre el río Bidasoa representa la puerta de entrada del Topo al territorio histórico de Gipuzkoa y es un eje fundamental para la movilidad sostenible en la zona. La relevancia de esta rehabilitación queda patente en las cifras de uso de la infraestructura: durante el año 2025, la línea que conecta Lasarte-Oria, Donostia-San Sebastián y Hendaia fue utilizada por casi 19 millones de personas.







