El Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Mártioda ha cerrado el año 2025 con una cifra sin precedentes en su trayectoria. Según los datos oficiales, el espacio atendió a un total de 1.022 animales pertenecientes a 123 especies diferentes, lo que representa un incremento de 318 ingresos respecto al ejercicio anterior y el mayor volumen de actividad en la historia del centro alavés.
Balance de especies y tasa de supervivencia en la fauna silvestre
Del total de ejemplares que ingresaron en las instalaciones, 529 eran potencialmente recuperables. Finalmente, 303 animales pudieron ser rehabilitados y liberados en su hábitat natural, lo que sitúa el índice de recuperación en un 57,2%.
En cuanto a la tipología de los pacientes, las aves se mantienen como el grupo predominante con 821 ejemplares (el 77% del total), seguidas de reptiles (101) y mamíferos (90). Entre las especies que más asistencia requirieron destacan el vencejo común, el gorrión común y el ánade azulón. Cabe recordar que el centro se especializa exclusivamente en fauna silvestre, por lo que no admite animales domésticos, salvo excepciones muy concretas como los galápagos exóticos.
Causas de ingreso y el papel clave de la colaboración ciudadana
La implicación de la sociedad civil ha sido determinante para alcanzar estas cifras, ya que los particulares fueron los responsables de entregar cerca del 75% de los animales, lo que demuestra una creciente sensibilidad ambiental en el territorio.
Respecto a los motivos que derivaron en la atención veterinaria, las causas principales fueron:
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Caída de pollos y crías: Sumaron 378 casos (37% de los ingresos), al tratarse de ejemplares jóvenes incapaces de valerse por sí mismos.
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Traumatismos: Representaron más del 23% de las entradas, originadas principalmente por atropellos, choques contra cristales o golpes accidentales.
Impacto del cambio climático y educación ambiental en Álava
La diputada de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, Saray Zárate, ha señalado que este repunte histórico podría estar vinculado a "fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático", los cuales afectan gravemente a las crías durante la época de reproducción. El pico de actividad se concentró, como es habitual, durante los meses de primavera y verano.
Más allá de la labor asistencial, Mártioda reforzó en 2025 su faceta divulgativa coincidiendo con su 50 aniversario. Se realizaron 38 actividades educativas en las que participaron 950 personas, incluyendo jornadas técnicas y sueltas públicas de animales recuperados. El centro continúa siendo un pilar básico para la detección de amenazas ambientales y colabora activamente con universidades en proyectos de investigación y anillamiento científico.




