El pasado mes de febrero se ha comportado de manera excepcional en el País Vasco, según el último informe de la Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet. Las estadísticas confirman un periodo muy húmedo y muy cálido, marcado por una anomalía térmica positiva de aproximadamente 2,4 °C respecto al promedio de referencia 1991-2020.
Un mes de contrastes térmicos y vientos fuertes
Aunque el inicio de febrero presentó un ambiente más invernal con nevadas en cotas bajas, el tramo final del mes estuvo dominado por un tiempo estable y vientos del sur. Este fenómeno favoreció un ascenso notable de las temperaturas máximas, alcanzando valores cercanos a los 12 ºC en la costa y los 8 ºC en la Llanada Alavesa.
El viento también fue protagonista con rachas que llegaron a ser huracanadas. Destacan los 149,6 km/h registrados en Matxitxako entre los días 11 y 13, la cifra más alta del mes, seguida de intensidades superiores a los 130 km/h en puntos como Cerroja y Urkiola.
Precipitaciones históricas en la vertiente cantábrica
En el apartado pluviométrico, febrero se sitúa entre los más lluviosos de lo que va de siglo. Las borrascas atlánticas descargaron con fuerza, especialmente en la vertiente cantábrica y la divisoria de aguas. Estaciones como Eskas (337,4 mm) y Mallabia (264,8 mm) lideraron los acumulados, superando ampliamente los 200 mm en diversas localidades de Bizkaia y Gipuzkoa.
Avisos y alertas meteorológicas
Debido a la inestabilidad, el Departamento de Seguridad gestionó un total de 33 avisos amarillos. La mayoría de ellos, un total de 17, estuvieron motivados por el mal estado de la mar, incluyendo una alerta naranja por altura de ola para la navegación. El resto de avisos se repartieron entre fuertes vientos, lluvias persistentes y episodios de nieve.





