La Red Foral de Museos de Álava cerró el año 2025 con un balance de 123.538 visitantes, lo que confirma la solidez de la oferta cultural del territorio tras superar el bache de la pandemia. Según los datos facilitados por la Diputación Foral, las cifras se mantienen en niveles de estabilidad similares a los dos ejercicios anteriores, consolidando una tendencia positiva que se inició en 2021.
El mes de agosto volvió a ser el periodo de máxima afluencia con más de 15.700 visitas, aunque meses como marzo, mayo y octubre también superaron la barrera de las 10.000 personas, demostrando que los museos alaveses atraen público de forma constante fuera de las temporadas vacacionales.
El BIBAT, referente absoluto
El complejo BIBAT (que aúna Arqueología y Naipes) continúa siendo el gran reclamo de la red. En 2025 atrajo a 55.257 personas, lo que supone casi la mitad de los visitantes totales de los centros forales. El resto de la red también presenta datos positivos:
-
Bellas Artes de Álava: 22.924 visitantes (en ascenso y cerca de cifras de 2019).
-
Museo de Armería: 15.774 visitantes.
-
Museo de Ciencias Naturales: 15.697 visitantes.
-
Sala Amárica: 6.670 visitantes.
Patrimonio arqueológico
En cuanto a los yacimientos, La Hoya lideró las visitas con 4.436 personas, seguida de Iruña-Veleia, que registró 2.780 visitantes. Ambos espacios mantienen una afluencia estable, atrayendo a un público interesado en la historia antigua del territorio.
Perspectivas para 2026: producciones propias y didáctica
La diputada de Cultura y Deporte, Ana del Val, ha valorado estas cifras como una muestra de la "buena salud" del sistema museístico alavés, destacando su capacidad para conectar con públicos diversos.
De cara a 2026, la estrategia de la Diputación se centrará en:
-
Exposiciones temporales: Prioridad a las producciones propias.
-
Educación: Refuerzo de los programas de visitas y talleres para centros escolares.
-
Accesibilidad: Continuidad de las visitas colectivas gratuitas y de carácter temático.
-
Actividades paralelas: Ciclos de conferencias, charlas y proyecciones para mantener los museos como "espacios vivos".






